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Atrapada…

Un fin de semana aburrido, nada fructífero, agobiante de hecho.

Las fiestas me dejan vacía; vacío el cuerpo y el alma… no quedan letras, no quedan palabras, no quedan sentimientos, no quedan sensaciones, no queda nada que contar…

Intento escribir un cuento de horror que bosquejé hace semanas pero el segundo párrafo – insípido como el primero -, es mi límite hasta ahora. No fluye ese torrente de inspiración que me motiva y me dicta lo que escribo.

No tengo foro para quejarme contigo querido amigo, no tengo ganas de escribirle correos a la distancia y esperar respuestas – ya no tan eficientes como antes -, de mi hermana. El quejarme con mi amiga del trabajo ya no es suficiente. No tengo a dónde escapar para estar sola y mi mente ya no me aguanta. No tengo fuerzas para pelear, gritar, cagarme en la madre de Dios y así, por un momento al menos, recuperarme a mí misma de esa nada en la que me encuentro sumida.

“Negación”. Ese es el estado mental en el que se debaten mi cerebro y mi espíritu. No quiero nada, no deseo nada, no siento nada, no tengo nada. Y a la vez tengo una guerra en mi interior, una insatisfacción longeva ya, un sufrir, una queja, un desamor.

Y aquí dejo al menos un atisbo de lo que sucede en este interior mío, agotado, desmoralizado, cansado de tanto desear en silencio y no tener.

“Cobardía”, otro estado mental. “Insuficiencia”; se me acaban hasta los sustantivos…

Uffff! mal Lunes!


Infuriating feelings…

This is one of those days. I woke up after several hours of sleep and I came to work. Nothing has happened, nothing has changed, I´m the same from yesterday and from the day before yesterday. I guess is just this time of the year that makes me grumpy.

“What have you done?” from Within Temptation sounds in my ears and I feel so furious!

I feel like screaming, like hitting something – or someone -, like running until I find a dead end… a precipice. I feel like falling.

This is one of those days I would rather I have kept sleeping. I don´t have everything I want and that infuriating feeling is killing me. I have been trying to write something called “Dear Santa” but I can´t write a damn word. I can´t because – I don´t give a shit about Santa and – I´m like The little Prince´s King…

“if I ordered a general to change himself into a sea bird, and if the general did not obey me, that would not be the fault of the general. It would be my fault.”

I can´t ask for things I could not possibly have right now… perhaps never. I don´t like fate. I actually hate that word and the  meaning it entails.

Today is one of those days… but I guess it´ll get better. Now I´m freezing and I can´t stop knitting my brows but I know it´ll pass, I´ll relax… eventually.

Sorry guys, I felt like writing in English this awkward morning. I´ll translate… or maybe not, you shouldn´t be part of this “state of mind”.

Thanks for reading.


Ana y los ciclos lunares…

Instinto animal.

Ahora mismo siento un volcán en mis entrañas, quemando, derritiendo mi vientre. Escalofríos recorren mi espina y el calor sigue devorando; subiendo, bajando. Dos lágrimas se contienen a base de orgullo, lágrimas de impotencia y de necesidad. Los dedos de mis pies se crispan y mis rodillas flaquean.

Los pezones torturados laten bajo el sostén y la blusa, que los esconden a la vista de los más osados. La respiración se entrecorta, se dispara. Los senos se levantan, duros, tensos, al compás de cada inspiración. La espalda se yergue, se contorsiona. Las nalgas juguetean en el asiento que recoge cada movimiento febril y nervioso.

Los vellos de la nuca se erizan y la espalda se sensibiliza. Los labios tiemblan, los ojos se desorbitan, las mejillas se ruborizan. La saliva mana dentro de la boca, deseosa y sedienta.

El cuerpo de una mujer sufre, torturado por un deseo incontrolable y recurrente que regresa, mes a mes, a exigir el cumplimiento de los designios de una naturaleza sabia y femenina, fértil, como yo. Soy fértil, si y cada 28 días mis hormonas piden sexo. Mis neuronas se apagan, mis pensamientos racionales se extinguen y mi humanidad queda reducida a un básico salvajismo e instinto animal de reproducción.


Celos… malditos celos!

Déjenme comenzar diciendo que yo no soy celosa y con esto no quiero decir que en un momento dado no pueda experimentar un ataque de celos, pero eso sería un suceso aislado. Normalmente, no soy celosa y no lo soy porque soy una persona muy segura de mí misma. Todos podemos tener un ataquito de esos de vez en cuando y armar lío, somos humanos, pero hay personas que son celosas por naturaleza. Yo particularmente creo que los hombres son más celosos que las mujeres.

Por ejemplo: si salgo a la calle y alguna mujer se degusta mirando a mi marido mi reacción inicial es de orgullo pues yo tengo algo que le interesa a alguien más. Eso no me molesta ni me pone furiosa y no padezco de celos por tal sencillez. Si mi marido le corresponde, ahí si se armó pero no porque sienta celos, si no porque es un falta de respeto. Entiendan que, no soy del tipo de persona cerrada que cree que cuando uno se enamora y se casa o se ennovia o whatever, se le inhiben a uno los sentidos, para nada.

Aunque uno esté enamorado de su pareja, cuando ve a alguien atractivo por supuesto que le llama la atención, no podemos controlar la atracción. Yo solo pido un poco de respeto. Si estás conmigo y vez a una mujer linda, al menos disimula para que yo no me sienta agredida o mídete y contén el deseo de mirar. Con eso me doy por complacida pues somos seres humanos y somos monógamos por sociedad no por naturaleza, por eso no se me ocurriría pretender que mi pareja tenga ojos solamente para mi. Una cosa es apreciar la belleza y otra es  el descaro.

Un hombre en este caso, en el de que otro le mire a su jeva, o se encabrita como un chivo violentado o se arma la piñacera ahí  mismo y la resalación. Esa es una de las razones por las que odio salir con mi marido porque él padece de este mal incurable y me hace pasar unas vergüenzas en la calle que no son fáciles. Él es muy celoso.

Todos debemos entender que antes de hoy, tuvimos un pasado y debemos respetar el de los demás. Existen sentimientos que siempre van a estar ahí y aunque uno quiera, no puede chapearlos como a la mala hierva. Cuando era muy joven no había manera de poder mantener una amistad con mis ex noviecitos – noviecitos bobos de esos que son solo novios de palabra -, pues al terminar siempre terminaban odiándome, sin motivo, pero a muerte. Terminé mi primera relación seria y sucedió lo mismo pues mi ex – novio de 5 años -, era un completo cromañón. Con mi novio posterior pasó diferente pues es un hombre diferente a su vez.

La relación fue muy fructífera y terminó porque yo vine para los Estados Unidos y el amor no sobrevivió a la distancia pero ambos decidimos dejarlo y seguir nuestro camino. Yo le guardo mucho cariño y se que él también me quiere mucho y ambos añoramos el re-encuentro para pasar aquellos ratos entre amigos en los que tanto nos divertíamos.

Yo he logrado crecer y madurar lo suficiente a mis 23 cortos años como para aceptar ciertas cosas y reflexionar sobre algunas otras. Siempre  intento actuar racionalmente y a veces no puedo, lo admito, mi vehemencia de ser humano no me permite la ecuanimidad perenne, pero me controlo, me AUTO controlo e intento verlo todo desde el punto de vista de los demás. Me gusta entender porque me gusta ser entendida.

Cuando conozco a cada persona intento ser todo lo transparente que me inspire su confianza y dejarle saber todo lo que soy y lo que he sido y solo pido que se me acepte tal y como soy hoy. Hago lo mismo yo; acepto a los otros con todos sus lados oscuros, sus historias rotas, sus ilusiones y sus remembranzas. Si no soy capaz de tolerar lo que el otro es o ha sido, me retiro a tiempo porque no soy capaz de pedirle a alguien que deje de SER por mí. No puedo quitarte lo que te hace el hombre del que me enamoré.

Por favor, no intentes hacer lo mismo tu conmigo.


El honor, la palabra y la formalidad.

Hoy me sucedió algo increíblemente irritante.

Tengo unas amistades que llegaron de Cuba después que yo.  Él trabaja hace casi un año, en un lugar donde yo trabajé, gracias a que lo recomendé. Es muy buen trabajador y se ha ganado la estima de sus jefes. Cosas de la vida, lo dejé instalado y yo no seguí allí.

Ella pasó más de 10 meses sin trabajar pues no es una chica muy “activa” que digamos, usando una palabra decente y suave. Al final empezó en un restaurant de mesera y ahí lleva como 7 meses. Yo llevo casi 3 años de este lado y he tenido varios trabajos. Al fin creo haber encontrado uno que satisface casi todas mis necesidades: el salario es regular (no se puede aspirar a mucho con esta economía), el horario es de oficina así que me permite ir a la escuela en las tardes y el trabajo es, a mi entender, fácil y cómodo.

Le planteé a esta chica la posibilidad de recomendarla en mi actual trabajo ya que se pasa la vida quejándose de los clientes, del horario, del trabajo en si pero no hace nada para buscar otro mejor. Estuvieron ambos muy de acuerdo después de sopesar los pros y los contras de la decisión y me dieron luz verde para plantear el asunto en el trabajo. Hace unas semanas que hay una inestabilidad terrible allí pues se han ido varios empleados y no se han podido reemplazar aun. Ayer se me ocurrió que, a pesar de llevar poco tiempo en la compañía, podía hacer el intento y optar por una de las plazas disponibles. Escribí la carta de solicitud y aproveché para mencionar en ella a esta chica de la que hablé anteriormente como posible suplente mía, de ser yo considerada para la otra posición.

A veces el Universo conspira en tu contra, otras conspira a favor tuyo, pero en el peor de los casos, te hace creer que es tu aliado cuando realmente está preparando el terreno para darte el zarpazo. Mi jefa, increíblemente, accedió a mi pedido, siempre dejando claro que solo me daría la oportunidad de aprender y no era seguro en este momento que me quedara definitivamente en el puesto pero que todo lo que aprendiera era beneficioso para mi y la compañía, siempre enfatizando que no habría aumento de salario hasta el término del primer año en la compañía y blablabla… ya saben como son las muelas burocráticas de los jefes cuando no quieren soltar el billete y tampoco quieren que te creas que eres apto para el trabajo aunque te lo den. Hijos de puta que son todos!

Aun más incompresible, me dijo que si, que llamara a la muchacha para que llenara una aplicación de empleo, incluso cuando le expliqué que no tenía experiencia y que solo ha trabajado en un restaurant. De todas formas, me dio el voto de confianza. La muy desgraciada tuvo un momento de claridad en su oscura alma o tenía un buen día, quién sabe. Enseguida llamo por teléfono a la chiquita y le explico y me dice que está complicada lavando – solo tiene libres los miércoles, los horarios en los restaurantes son terribles -, y le meto el pie – si porque ella es lenta y hay que meterle el pie -, para que pase entre 12 y 1 pm, mientras yo cubro la recepción, para ayudarla a llenar la aplicación y explicarle todo.

Ok, todo cuadrado, perfecto. Yo muy contenta pues tengo la oportunidad de mejorar algo en mi trabajo y porque disfruté, aunque calladamente, le haberle hecho un bien a la muchacha. Yo sigo en lo mío, pues todo esto fue como a las 10 de la mañana. Ya casi llegando el mediodía reviso mi teléfono y veo un mensaje y cito: “Oye no te vayas a poner brava pero estuvimos hablando Fulanito (el esposo) y yo y ahora necesitamos reunir $ lo antes posible y yo estoy haciendo $400 a la semana, porfa no te vayas a poner brava gracias de todas formas”.

O.O

JA!

**** suspiro profuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuundo***

A ver, espero que entiendan cómo me sentí. No se realmente qué fue pero creo que una mezcla de impotencia y rabia que me tuvo como 2 horas de mal humor. Ok, leí el mensaje y comprendí sus razones perfectamente y hasta concuerdo con ellos. Coño, $400 a la semana es dinero! Felicidades! Pero cojo** por qué no me lo dijiste el día que te planteé el asunto???

Mi jefa es una insoportable – como todos los jefes – y yo recomendé a la tarada esta que ahora me dice que no como si eso fuera decirle a alguien “no gracias” cuando te brindan caramelos. HELLO????? Se trata de algo serio! Al menos en este desgraciado país, uno tiene que mantener una reputación en su trabajo pues el trabajo es el que paga los biles y como está la cosa, cualquiera es altamente prescindible.

Lo que más me encabrona es la informalidad. Y todavía mi marido que es el amigo del esposo de ella me dice que le diga que actuó mal, que me hizo quedar mal y cuando le digo que no, que lo que quiero es cagarme en la madre que la parió por irresponsable me dice que no sea boba, que no me moleste, que entre amigos se vale halarse las orejas. jajajajajajajajajaja!

Qué amigos ni qué carajo! Ellos no son amigos míos, le dije, ellos son amigos tuyos y les tengo aprecio pero a los amigos uno los escoge, a los de la pareja no. Si mi mejor amiga me hace eso le rompo la boca y se tiene que quedar callada. La diferencia es que mi mejor amiga ES MI MEJOR AMIGA precisamente porque jamás haría eso. Donde yo ponga mi palabra ahí está ella sin preguntar siquiera.

Tengo un insulto muy grande porque los valores humanos se pierden poco a poco. El honor aun existe y no es solo cuestión de hombres. Yo creo que cuando uno da su palabra eso debe valer, los demás deben creerte pero para que eso suceda debes tener palabra de hombre – de mujer en este caso -, y saber cumplir y asumir las consecuencias de tus actos.  Creo que uno debe ser responsable con su vida pero sobre todo, intentar ser responsable si implicas a los demás.

Lo primero que dije fue “esto me pasa por COMEMIERDA! por buena gente!”

Me da soberbia porque no puedo dejar a un lado mis sentimientos y lo que me define como ser humano, no puedo renegar de mi bondad y de mi fe en el hombre por gente como esta chica y su marido, y conste que les tengo mucho aprecio y siempre pienso en ellos. Ellos llevan 1 años y tanto aquí y están en mejores condiciones que nosotros porque tienen quienes les ayuden, mi marido y yo incluidos. Una vez le dije a Arian “esta gente tienen suerte” y me respondió “no, nos tienen a nosotros”. Eso me jodió porque pensé “coño, si nosotros tuviéramos alguien que nos ayudara así no pasaríamos tanto trabajo”. Me explico, para que se entienda. Ellos son muy buenos con nosotros también pero no han tenido la oportunidad de hacer por nosotros lo que nosotros por ellos. Ese no es el punto. No me quejo de eso. Me quejo de la falta de reciprocidad.

Solo pido que se me considere.

Me encabrona mucho que pasen estas cosas y más porque son cotidianas de la vida actual. Cuando me toque parir, criar y educar hijos, tendré en cuenta, entre otras enseñanzas importantes, el inculcarles el honor como se sentía en tiempos antiguos y en valorar, respetar y mantener su palabra por encima de todas las cosas. Creo que si logro enseñarles esto, serán buenos hombres o mujeres.


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