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Si las cosas fueran así…

La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos.

Francisco de Goya

Fíjense que cosa más interesante… y se me vuelve una disyuntiva y un conflicto de intereses pero miren qué interesante!

Yo entro a un foro de discusión, razón? obviamente me gusta discutir y entiéndase, por favor, conversar y debatir en buena lid. En los foros uno se construye, se dibuja, se inventa un perfil para darse a conocer. Hay varios tipos de personas, por ejemplo, el que pone su vida y obra y no omite una coma (,) y el que como yo, se inventa una historia diferente cada vez, entre lo real y lo ficticio, matizado con referencias al arte (en cualquier variante), dejando pistas de libros, películas, canciones o lo que se nos ocurra… intentando inducir obligar al que nos lee a usar su cerebro y así, poner a prueba el intelecto y la capacidad de raciocinio de los otros. Esto nos da la oportunidad de atraer a personas inteligentes, creativas y cultas pero como todo, también atrae moscas.

Ese no era el punto pero me ablandó el camino. Mi idea es que yo no entro a un foro a conocer personas, NO! Yo entro a un foro a debatir y de paso, socializar pero socializar no quiere decir “conocer gente”. Yo particularmente, no quiero conocer a nadie ya que la vida es muy corta y uno a duras penas se llega a conocer a si mismo – hay quien ni a eso aspira, tristemente – como para tener el compromiso de “conocer” a otros. Por eso me siento mal cuando alguien especial, interesante, creativo, sui generis llega a mi y de alguna manera fantástica, mística, original llama mi atención hacia si… me siento mal porque en algún momento de la relación esta personita me preguntará mi nombre, mi edad, comenzará a querer saber dónde vivo y qué hago y así, poquito a poco, esa magia de lo surrealista, de lo misterioso, de lo fantástico se perderá. Poco a poco ya no serás más mi bohemio errante o mi princesita manga, ya no serás el del ávatar azul o la se la firma rosada… serás Camila o Ernesto y estudiarás informática o serás profesor de historia, tendrás 18 años y te gustará la trova o serás un hombre maduro que come helado de vainilla.

Y ahí es donde se rompe el embrujo que busco en los foros, mi mundo personal en el que cada uno es y no es lo que yo quiero, lo que ellos quieren, lo que todos o ninguno queremos. Entonces comienza a parecerse a la vida real y yo me vuelvo más consciente cada vez de la silla bajo mis asentaderas, de las lozas frías bajo mis pies, de la manta que cubre mis hombros, de los espejuelos en mi tabique, de la luz del monitor, de mis dedos en el teclado, del sueño y del hambre, del aburrimiento que me invade, de la desazón, de esa nostalgia que me golpea al volver a mi cuarto y ser Yesi otra vez.

Aclaro, adoro mi vida pero mi vida no son los foros, por lo tanto, no busco mi vida en ellos, voy a crear vidas alternas, vidas diferentes, vidas con vida… pero no me dejan.

Sé que muchos se sienten como yo y lo confieso, abogo por la libertad de pretender, de ser otros. Abogo por la fantasía y por lo imaginario.

¿Quién está conmigo?


Some random talking…

La semana pasada tuve unos días verdaderamente fértiles… tengo preparadas varias cosillas que he dejado guardadas pues, siempre luego de una tormenta de inspiración viene la calma provocada por la sequía de ideas. Esa sequía no ha llegado ya que tengo varias ideas que no he podido llevar a letras – por falta de tiempo – aunque están latentes en mi memoria, pero puede aparecer en cualquier momento.

Las dos últimas entregas de Una niñita en La Víbora están pendientes de publicación y créanme que siento nostalgia pues no quiero que termine. Supongo que seguiré contando anécdotas de mi niñez viborence – será este el gentilicio? – aunque sin un orden específico; hay tantas cosas aún por contar! Pero mi trayecto desde 5to a 8vo grado finaliza ya.

También tengo dos cuentos coloridos, jajaja! No es algo que planeé, simplemente sucedió. El color rojo es el protagonista del primero que escribí y es un diálogo entre dos mujeres hermosas: El rojo en el espejo.

El segundo es mi cuento más tierno, más cotton candy (algodón de azúcar), más fresita, más rosa. Precisamente el color rosado es el protagonista y me inspiré en mi canción preferida del grupo Air, Cherry Blossom Girl – y así llamé el cuento -. Cuenta una historia mitológica y fantástica, una historia de amor al más puro estilo homérico, como sacada de Mitos y Leyendas griegas.

Esperando también están dos proyectos de cuento y digo proyectos pues no he escrito ni una palabra :) pero ambas ideas me rondan desde hace tiempo. Una historia de misterio y asesinato que se llamaría El sastre y viene por un sueño bien gráfico y vívido que tuve. Fue algo muy simple y la mayor parte de lo que sería el cuento es producto de la imaginación pero las imágenes de mi sueño fueron las que me dieron la idea. Una torre muy alta, sensación de vértigo – muy vívida -, piezas de maniquíes en las esquinas, cortinas de tul blanco, sangre… como dije, solo imágenes inconexas pero muy interesantes.

La otra idea, El hacedor de religiones y supongo que se imaginarán por donde viene la idea. Un hombre muy inteligente que vive de crear y proveer a los necesitados una salida pura y natural a sus interminables problemas: fe. Este sería un cuento cínico y comercial en el que hablaría de la tarea básica del vendedor: convencer, usando las religiones como trampolín. Como dije, bien cínico pero aún se queda en ideas.

También quiero escribir un poema o cuento o lo que salga, inspirado en una escena de El paciente Inglés que me ha estado acosando últimamente. Esta peli me sale hasta en la sopa y la contemplación del Bósforo me apasiona; la idea me acecha. Ese huequito bendito y hermoso que algunos – yo no, desgraciadamente – llevan con tanto estilo y sensualidad me ha inspirado.

Y así, se me ocurren ideas que por falta de tiempo y paz corporal no llevo a término. Estuve – aún estoy convaleciente – enferma, si así se le puede llamar al malestar estomacal acompañado de nauseas y vómitos. Oh! algunos somos tan sensibles y flojitos! Habiendo tantas enfermedades incurables, terribles, torturantes y crueles en este mundo… y yo me quejo de un fútil empacho… pero bueno, esa frivolidad no me deja escribir… qué hacer? :)

No soy supersticiosa y por eso comparto mis ideas con ustedes, sé que no se quedarán solo en ideas por mencionarlas, soy positiva y la dieta blanda acompañada de descanso y la mente positiva alejarán lo que habita en mi estómago y no me deja ser yo, jajajaja!


Sueño mortal…

Hace días que tengo una erupción en el pecho y en la cara y sé que es alergia a algo que comí pero no sé descifrar qué la desató ya que en mi casa todo el mundo come lo mismo y yo soy la única afligida.

Cuando almorcé me tomé 2 benadriles que vienen en un paquetico amén de que me advirtieron que me quedaría dormida. Aquí estoy, escribiendo y arriesgándome a poner algo indebido por el estado de high que experimenta mi cerebro ahora mismo.

No me gusta esta sensación, no me gusta como comienzan a pesar los miembros más de los normal, ni me gusta  que la lengua se me enrede sin dejarme pronunciar alguna palabra coherentemente. No me gusta que se me cierren los páspados y tornarme densa, pesada pero a la vez ligera. Sip, mi cuerpo se siente muy abundante y muy pesado pero mi mente vuela y se desprende de mi.

Me quedan 3 horas de trabajo – que debería coger por enfermedad e irme a mi casa – que se tornan eternas y quiero entregarme a mi almohada sin remordimientos.

Por eso no bebo, no entiendo cómo alguien gusta de sentirse así, tan a la deriva, sin control sobre nada, sin poder sobre sí mismo o los otros.

No vuelvo a tomar benadril a no ser para dormir en las noches.

PS: soy testaruda, por eso me los tomé.


It´s over now…

Mi experiencia – que no es vasta pero es la única referencia que tengo a mis escasos 23 años -, me ha enseñado que los lazos de amor aparecen de la nada, se fortalecen, crecen, llegan a su mayor magnitud y… comienzan a padecer, gradualmente, para al fin morir.

Los lazos se rompen y cuando se rompe algo ahí dentro de nuestros pechos, no siempre nos damos cuenta de que vamos cuesta abajo, por eso alargamos el tormento, comienzan las peleas sin sentido, los problemas que antes eran insignificantes y nos hacían reír, nos acechan en cada esquina, esperando para desatar una tormenta en un vaso de agua. Supongo que todo pasa por una razón.

Tal vez por esa experiencia que he acumulado y que me sirve de guía – mi consciencia es la única que no puede traicionarme -, dejé de desear casarme, jajajaja! Recuerdo que me enamoré de mi primer novio con 14 años y saben qué fue lo que desató ese amor febril y aniquilante que me apresó e hizo padecer por 5 miserables años en los que hubo más desgracias y sinsabores que momentos felices? pues el despertarme una mañana habiendo soñado que me casaba con el cretino e incluso soñé el vestido de novia. Excelso!  Con él también se fue por la borda el sueño inmaculado de ir al altar virgen; nos acostamos un 21 de mayo de 2003, 3 días antes de mis 15 años. Tenía 14, si y fue horrible aquella primera vez ya que yo no sabía nada de sexo pero él sabía menos.

Con ese chico deseé tener hijos, formar una familia, ser felices por siempre y quedé muy dañada, pero al menos los sueños de boda y familia permanecieron intactos. Solo se fue a bolina el de la virginal noche de bodas. Después conocí el ateísmo y me sentí complacida e incluso, agradecida de no haber esperado. Ahí conocí el amor por el sexo, ejem! Perdón! por el BUEN SEXO!

Después vino mi segundo novio, un hombre que lo tenía casi todo y realzo el C A S I… soñador, imaginativo, inteligente, culto, galante, sexy, protector… ideal? NO! todo fue muy bien los primero 10 meses que pasamos completamente juntos, literalmente. Yo vine a los Estados Unidos, plan que él conocía desde el primer momento y aceptó amén de tener que resignarse a verme partir, eventualmente. El sueño de reunirnos solo nos duró 4 meses, cuando el deseo carnal nos ganó la partida y él se buscó otra novia y yo no lo hice, no por santa, si no por no encontrar un candidato con lo suficiente como para comenzar una relación. Mantuve el mayor celibato de la historia de la vida sexual de Ana – 7 meses enloquecedores – y esperé.

A los 7 meses me enredé con un Nicaragüense al que pensé podría “arreglar” pero fue en vano, solo servía para templar y para eso lo usé. Entonces apareció el 3er amor. Un amigo muy querido – que tenía todas las cualidades para convertirse en el próximo amor de mi vida pero la lejanía, los sueños, la irrealidad y el destino nos hizo permanecer siendo solo amigos – me habló de su primo, un hombre muy bueno – razón, de hecho, que me hizo enamorarme de él -, buen hijo, buen nieto, buen primo, buen sobrino, buen amigo. Este nuevo amor llegó cuando más lo necesitaba pero ya los sueños de bodas y de hijos iban desvaneciéndose. Supongo que mi vida me ha forzado a ser cínica, vil y sarcástica; todas cualidades que me definen y me describen mejor que cualquier otras.

Él es un hombre grande ya – 35 años – y hemos pasado 2 años – mañana (16 de Enero) es nuestro aniversario -. No sé por qué pero la vida se propuso ponérnosla difícil desde que comenzamos esta relación y juntos hemos pasado mil vicisitudes que me habrían valido un Best Seller de haberlas documentado una por una y en orden. La vida ha sido muy dura con ambos y nos ha probado de mil maneras; se puede decir que hasta hoy fuimos buenos sorteando obstáculos y venciendo dificultades.

No sé… no sé ni por qué escribo esto, no se ni por qué los hago partícipes de todo esto que llevo dentro y que me hace tanto mal. No sé si quiero seguir, no sé si quiero dejarlo, no sé si tiene remedio, no sé si la esperanza, la costumbre, el miedo a la soledad y a lo desconocido… podrán darme fuerzas para seguir esperando un milagro. No sé si en fin de cuentas soy yo la que espera demasiado de la vida, la que entrega todo y no se conforma con nada, la que destruye gente o se da completa para que la destruyan. No sé.

Solo sé que estoy muy cansada. Solo sé que algo se ha roto y que no sé si quiera intentar arreglarlo. Solo sé que hoy perdí la fe en ti, en mi, en nosotros.

Y no sé si quiera recuperarla.


Atrapada…

Un fin de semana aburrido, nada fructífero, agobiante de hecho.

Las fiestas me dejan vacía; vacío el cuerpo y el alma… no quedan letras, no quedan palabras, no quedan sentimientos, no quedan sensaciones, no queda nada que contar…

Intento escribir un cuento de horror que bosquejé hace semanas pero el segundo párrafo – insípido como el primero -, es mi límite hasta ahora. No fluye ese torrente de inspiración que me motiva y me dicta lo que escribo.

No tengo foro para quejarme contigo querido amigo, no tengo ganas de escribirle correos a la distancia y esperar respuestas – ya no tan eficientes como antes -, de mi hermana. El quejarme con mi amiga del trabajo ya no es suficiente. No tengo a dónde escapar para estar sola y mi mente ya no me aguanta. No tengo fuerzas para pelear, gritar, cagarme en la madre de Dios y así, por un momento al menos, recuperarme a mí misma de esa nada en la que me encuentro sumida.

“Negación”. Ese es el estado mental en el que se debaten mi cerebro y mi espíritu. No quiero nada, no deseo nada, no siento nada, no tengo nada. Y a la vez tengo una guerra en mi interior, una insatisfacción longeva ya, un sufrir, una queja, un desamor.

Y aquí dejo al menos un atisbo de lo que sucede en este interior mío, agotado, desmoralizado, cansado de tanto desear en silencio y no tener.

“Cobardía”, otro estado mental. “Insuficiencia”; se me acaban hasta los sustantivos…

Uffff! mal Lunes!


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