Archivo mensual: octubre 2011

7.O.O

Y seguimos progresando! qué rico!

Ya son 700 lecturas, esperemos seguir viento en popa y a toda vela 🙂

Me he sentido bien estos días pues mi post sobre el cine tuvo mucha polémica… eso es bueno, me gusta tanto cuando comentan…

Les debo un post sobre el Parque Amelia, un hermoso parque que tengo cerquita de la casa y que es como una reserva… hay bellos lagos, lindísimos paisajes y una flor ay fauna típica de aquí de la Florida… no he podido llegarme por falta de tiempo y la lluvia que nos ha azotado este fin de semana que reción terminó, pero espero porder llegar pronto y dejarle una reseña y algunas fotos…

También se acerca una feria de carros de lujo a la que quiero llegarme y contarles un poco. Han habido otros eventos por estos días, como el estreno de “Los 3 Mosqueteros” que hubiera querido ir a ver pero el presupuesto ha sido escaso. También hasta hoy dura “La casa del Horror” que es una especie de feria de terror que hacen todos los años durante el mes de Octubre en el International Mall. Otro evento próximo es el “Santa´s Enchanted Forest” al que si espero poder ir ya que dura hasta año nuevo… es otra feria pero el tema es la navidad…

Quiero ir a estos eventos pues nunca los he disfrutado y quiero hacer fotos y videos y compartirlos con ustedes. Les debo el Halloween para el próximo año si aun estamos aquí y siguen viniendo… espero que si! 🙂

Ahora los dejo, pero ya saben que estoy preparando algunas cositas para publicar…

Gracias por venir y no dejen de hacerlo.

Saludos!


A falta de pan… crítica de cine.

Cine Cubano

Llevo varios días sin escribir. Pasé una semana muy ocupada entre el trabajo, la escuela y asuntos esperados pero inoportunos, que se mezclaron con todo el otro barullo y me alejaron del teclado – casi a palos pues amén de la carencia de tiempo, la musa andaba revuelta; injusta! – por casi 15 días. La próxima semana – la vigente, de hecho -, he tenido mucho tiempo y sin embargo no me he sentado delante de la pc a escribir. Esta vez es la inspiración la que me abandonó.

La he buscado en todas partes. En la TV, he visto todo tipo de programación esperando disfrutar algo que me mueva el espíritu, sin resultados. Entonces por avatares del destino, mi amor me recomendó ver “Un paraíso bajo las estrellas” en Youtube pero solo logre reírme un poco. La inspiración no apareció. Thais Valdés derrochó ‘chealdad’ – si se me permite el cubanismo -, en esos bailes fuera de tiempo… pero bueno, la comedia se permite este tipo de desvaríos y el negro quería meterle mano así que no importaba si bailaba o comía fruta…

Así vi “Miel para Ochún” con Perugorría como el peor extranjero de la historia y las dos peores obscenidades de toda la cinematografía cuba – por el impacto de una mala actuación no por la impresión de las ‘malas palabras’ -: un “Fuck you!” donde debió haber sido “Fuck!” y el “Asshole!” más fuera de lugar que he escuchado. La peli me pareció sosa en general y aunque el elenco era estelar no me dejaron un buen sabor en la boca.

También vi “Perfecto amor equivocado” y recordé que solo fue célebre por sus mujeres encueras. Hasta la deliciosa Susana Pérez, que de damita inocente pasó a revolucionaria clandestina, de ahí a señorona de la aristocracia habanera del siglo IXX (si no me equivoco), destapando su cubanía en aquella loca, vieja y chusma enamorada del profesor buen moso e impotente (su marido según tengo entendido) y terminando enseñando las tetas en este pedazo de peli que no me dejó ni risas ni llantos, solo las nalgas de aquella de las brujas de Salem y el vello púbico de Luis Alberto García. Una frase que me encantó, “Con qué mujer de esta película no te has acostado, chico?”, o algo por el estilo, en boca de Susana… aunque debió ser “qué mujer de esta película no va a enseñar algo?” pues desde la matrona hasta la que hizo de la hija… todas dejaron su pedacito de carne al vuelo de la imaginación de todos los morbosos.

Después pasé a “Entre ciclones” con Mulkay. Me divirtió y aunque es un humor bien negro la disfruté… Balmaseda en el típico empachado y Mijail: el muchacho pobre que intenta reivindicarse y trabajar luego de ser un semi-delincuente. Como siempre, más tetas, aunque esta vez casi anónimas pues las féminas de este filme no son muy conocidas – o al menos las que se encueraron no lo eran tanto hasta ese momento -. Y el toque fresco fue el flaco destimbala’o, practicante de… yoga? En busca del Nirvana… y digo fresco pues le estampó el humor serio y disparatado… con una voz muy sabrosa al oído.

Y la última fue ayer: “Habana Blues”, que no había visto nunca aunque me habían hablado de ella… lo primero que vi fue un fragmento en Youtube llamado “Pinga”, donde se ve la escena en la que Robertico se desata en una arenga soez y cubana que me dejó carcajadas y una muy disfrutada memoria de mi país que hacía tiempo no experimentaba.

Tengo varios comentarios sobre la cinta. Primero que todo, me pareció que la actuación fue muy lograda y me encantó que mostraran al cubano como es realmente… esa idiosincrasia que nos esconden en tantos Films por evitar el que nos llamen ‘mal-hablados’ o ‘groseros’. Yo no concuerdo con ese criterio. Palabras como esa y no citaré textualmente más ninguna para que nadie se sienta ofendido al leerme, son típicas del cubano y nadie puede quitárnoslas. En cada país hay obscenidades y son la verdad de las clases bajas. Me revienta tanto cuando veo una peli cubana en la que dos pelandrujas se caen a galletas y solo se gritan “Puta” y entre dientes. Mentira! Eso es una gran hipocresía! El cubano grita otros horrores cuando se encabrona y aunque no soy partidaria de andar diciendo palabrotas a los 4 vientos, sí creo que cuando algo se requiere porque es inherente a la historia que se cuenta, es muy válido; léase desnudo, lenguaje fuerte o sexo. El punto está en la necesidad y siempre no son necesarios dichos recursos.

En esta peli, me pareció muy a lugar. En el mundo de la farándula, de los arrabales nadie habla bonito, al menos no todo el tiempo. Sin embargo aplaudo la escena de la comida entre amigos donde todos hicieron gala de una verborrea muy agradable y ‘culturosa’, pero claro, se encontraban entre poetas y universitarios, y de hecho, hasta se estaban mofando. Encantadora escena.

Y creo que no me queda más… esto ha sido una pequeña crítica a varios filmes cubanos, que he disfrutado mucho y tengo frescos en la memoria por haberlos visto todos esta semana. Yo sé que no sé – nice! – ni un carajo de cine y no tengo un criterio que vaya a ser trascendental pero tengo algo muy importante: la opinión del cinéfilo. Si alguno ha visto estas pelis y quiere comentar conmigo e incluso llevarme la contraria, bienvenido sea. Los criterios son varios como los pensamientos pero son para eso, para debatirlos.


Más historias de abuelitas – 2

Toda esa cuenta la saco yo ahora, ayer solo pensé que estaba lejos y se lo dije: “pero usted ha caminado todo ese tramo? está muy lejos de casa, debe estar muy cansada!” y me explicó la adorabe ancianita que había salido en la mañana para ir al médico y que estaba regresando ya. Evidentemente, cuando salió del médico, tomó la dirección equivocada e iba caminando completamente opuesta a su destino. Le habría agarrado la lluvia o la noche caminando sin encontrar nunca su casa.

Me contó también que “Las 3 Torres” – como le llamaba ella y haciendo referencia a la arquitectura del lugar -, es un hogar de ancianos. Allí vive pues sus hijos están en Huston, Texas. Le pregunté si era cubana y me dijo que sí, “de las Villas”. “Usted tiene teléfono?”, le pregunté pues en caso de que esa no fuera la dirección tendríamos que llamar al lugar para que me dijeran como llegar. Qué problema! Me parecía tan extraño que anduviera tan lejos… incluso llegué a pensar que al llegar a esa dirección no encontraría lo que buscábamos. Tal vez eran la 18 y la 29 del West de Hialeah… pero no, ella me recalcó varias veces, “del Northwest” y yo le creí.

Seguía lloviznando. No quise hacerle muchas preguntas, se veía tan cansada. Su olor a piel viejita y mojada inundaba el ambiente y su respiración era entrecortada. Me recordó tanto a mi abuelita Águeda…

Tomé calles y calles, evitando el tráfico de las 5:30 pm. “Uyy! tengo que apurarme”, me decía por dentro. Tenía que estar en la escuela a las 8; tenía mucho tiempo pero temía que se complicaran las cosas… no podía perder esa clase pues tenía un trabajo que exponer en equipo y llevábamos 2 semanas preparándolo. Tenía que llegar a bañarme y lavarme la cabeza, comer algo. Tendría que estar en la escuela hasta las 10:55 pm que terminaba el turno y con las presentaciones, la idea de salir un poco más temprano se había esfumado. “No importa! no podía dejarla en la calle, sola, perdida y con la lluvia que amenazaba con arreciar”, pensé.

Ya llegando al sitio, las vi. Por encima de los árboles estaban “Las 3 Torres”. Eran 3 edificios en forma de cilindro de unos 10 pisos. “Allí están!”, le dije con mucha alegría y un poco de remordimiento. Al fin y al cabo ella estaba en lo cierto y yo temiendo que no supiera ni adonde iba. Me avergoncé de mi misma en silencio y respiré profundo. “Por aquí se entra”, me dijo señalando una reja de hierro. Doblé y entré hasta detenerme en frente de la verja cerrada. “Y cómo entramos?”, le pregunté y me dijo algo como que la abrían desde dentro pero no vi a nadie, ni siquiera una garita. Detrás de mi llegó otro carro. Comencé a preocuparme porque no quería una cola de carros detrás nuestro. “Está segura de que abren desde dentro?”, le pregunté con cara de perdida. “Aquí tengo una llave”, me dijo sacando de entre su blusa una tarjeta magnética colgada a su cuello con un cordel. Me la dio, estaba sudado el cordelito. Sonreí pues me recordó que todas las abuelitas guardan las cosas importantes en “ese bolsillo”. Recordé a mi abuelita Águeda otra vez. Salí del carro y no sabía qué hacer con la tarjeta y el anciano del carro de atrás ya me miraba con cara de reproche. Caminé hasta su carro y me dirigí a él.

“Señor, tengo a una ancianita que encontré perdida esperando en el carro, me puede decir cómo funciona la tarjeta para abrir la puerta?” y me respondió con mejor semblante que la flecha dibujada en la tarjeta iba para arriba. “Muchas gracias!”, le dije al comprender. Así lo hice; puse la tarjeta en una superficie de metal con la forma específica y una lucesita verde brillante se encendió y el sonido de los motores eléctricos moviendo la reja me avisaron que ya todo estaba bien. Volví al carro y arranqué. La señora vive en la primera de las 3 y en la puerta la dejé. Me dijo su nombre y su apartamento y me invitó a visitarla si algún día andaba por aquella zona. Me indicó la salida y me dio las gracias. “Cuídese mucho!”, le dije y lo sentí en lo más profundo de mi ser. Sentí que había hecho una proeza, que había salvado al mundo o al menos a la abuelita. Me sentí tan grande, tan poderosa, tan agradecida…! sentí que había hecho un bien y la satisfacción era increíble. Sentí ganas de llorar.

Regresé entonces, por calles largas, entre muchos carros, acompañada de la lluvia que al fin apareció, arrolladora y de mal humor. A cada rato miraba el asiento vacío o me llegaba el aroma de antigua humedad. No dejaba de pensar cómo aquella delicada y casi efímera ancianita había recorrido un camino tan largo… y así se fueron desvaneciendo la tarde, el olor y el recuerdo de la abuelita en mi mente. Comenzó a hacer frío y a oscurecer. Y llegué al fin a mi casa, bajo la lluvia… ya aquella aventura casi había desaparecido de mi mente… y sentí que no recordaría nada… o que quizás, había sido solo un sueño.


Más historias de abuelitas – 1

Ayer (18/10/2011) me sucedió algo extraordinario!

Yo salgo del trabajo a las 5:00 pm y generalmente a las 5:20 ya estoy en casa. Aquí en Miami, como en Cuba – eso he oído -, ha estado lloviendo por días; desde la madrugada del viernes no sale el sol. Cuando estaba a unas 10 cuadras de la casa, iba llegando a un Stop – ‘Pare’ en Cuba -; aquí en cada esquina hay Stops o semáforos, todo es muy organizado, para bien del transeúnte y del que maneja. Cruzando la calle iba una abuelita y veo que le pregunta algo a un ciclista que también cruzaba la calle y éste le indica algo con las manos. Yo doblé, evitando el tráfico de un semáforo cercano y seguí camino por la calle perpendicular a la que transitaba la abuelita bajo una fina llovizna, que amenazaba con tornarse aguacero en cualquier momento.
A dos casas me detuve; fue una de esas raras maneras en que el cerebro manifiesta la intuición. No se como pero en un instante asocié a la abuelita con el ciclista y la lluvia. “Seguramente estará perdida”, me dije y doblé en ‘U’ en el medio de la calle.

La alcancé en seguida, no había avanzado mucho con sus piernas viejitas y cansadas. “Va muy lejos? La llevo?”, le dije desde adentro del carro y tuve que repetirlo gritando pues no me escuchaba. “Voy a las 3 Torres”, me dijo y aunque no tenía idea de donde quedaba tal lugar, le abrí la puerta y le puse el cinturón.

“Donde queda ese lugar?”, le pregunté y me quede O.O con su respuesta: “en la 18 del Northwest”. Les explico como funciona para que entiendan.

Miami esta al Este de la Florida, de hecho, Este-Sureste pues llega hasta los cayos donde se acaba la península. Miami se divide en Northwest (noroeste), Southwest (suroeste), Northeast (noreste) y  Southeast (sureste). No hay Norte y Sur. Como es lógico, una calle llamada Flagler Street, divide el SW del NW y otra llamada NorthMiami Avenue divide el East del West, sean NE/SE y NW/SW. Ahora, Hialeah la tomaron los cubanos en algún punto de la historia y la atravesaron más o menos en medio del NW de Miami.

mini-mapa de Hialeah y parte de Miami hecho en Paint y a mi manera, jijiji!

Ahí les dejo un mini-mapa que hice en Paint, con mi mayor esfuerzo, para que se ubiquen más o menos en lo que quiero explicarles… vale destacar que Hialeah no es circular ni mucho menos y tal vez las calles no queden del todo exactas donde van pero la intención es lo que vale, no?

Ok, seguimos. En el punto rojo  me encontré a la abuelita; hasta el punto azul  tenía que llegar. Les daré otro dato para que entiendan algo… En Hialeah, como es una ciudad dentro de otra, las calles tienen nombres (casi todas) y números (todas), pero el detalle está en que esos números tienen una diferencia de 54 con las calles del NW… es decir, por ejemplo:

Hialeah Drive, que es la Calle 0 (cero) en Hialeah, es la 54 del NW… recuerden que la Florida está llena de canales y de pantanos, entonces hay calles que existen en una parte del NW y atraviesan Hialeah, pero cuando sales de Hialeah ya no existen, pero otras si… yo sé, es complicado…

Ahora, haciendo una pequeña operación matemática, decimos que la señora estaba en la 18 st y la 3 ave de Hialeah… si le sumamos 54, entonces vendrían siendo la 72 st y la 57 ave equivalentes en el NW… entonces, de la 72 a la 29 st son 43 calles; de la 57 a la 18 ave son 39 avenidas. Sumando, 43 + 39 = 82. La señora estaba a 82 calles de su casa que vendrían siendo 5,4 millas o como 8,69 kilómetros O.O

continuará.


Cortando la naranja…

Si 1000 fuera una naranja entonces 500 sería la mitad de una naranja… entonces podemos decir que tenemos ya media naranja…

ya son 500 vistas del blog… y contando… aunque no hay muchos comentarios… de todas formas me alegra saber que me leen…

seguimos en combate! 🙂


y la musa llega…

wow! a veces escribo y siento que lo hago realmente en un diario… nadie disfruta de mi blog? nadie me deja un comentario 😦

ayer (era ¨ayer¨ cuando lo escribí, es decir, hace más de una semana 😦 ), buscando en una de mis flashs, encontré perdida una historia que comencé a escribir hace más de 3 años, creo que les mencioné la inspiración en el segundo post del blog… viene de aquel foro donde contábamos una historia loca entre varios foristas… pues Karasu y yo quisimos crear una historia más completa y elaborada a partir de aquellos intentos de cuento compartido…

ahora comencé a revisarlo y a recordar cómo era la historia y he decidido seguirla pues me pareció muy buena…

les iré informando y quizás les deje algún que otro capítulo para que me den opiniones… si se anima a comentar alguien o.O

nos vemos!


Una historia de gigantes y abuelitas – 2

Ya está aquí la segunda parte…
Una historia de gigantes y abuelitas – 2.

está muy interesante, síganlo!

ps: he tenido una semana muuuuuy ocupada, créanme. Espero estar de vuelta mañana…

besos para todos y en especial a los que son asiduos…  🙂


Una historia de gigantes y abuelitas – 1

Una historia de gigantes y abuelitas – 1.

Aquí les dejo la primera parte del cuento de mi amigo Camarero, espero la disfruten… está inspirado en la historia contada en mis posts Cuando yo era chiquitica y del Mamey (1) y Cuando yo era chiquitica y del Mamey (2) 

pueden leer más siguiendo el link…

Nos vemos!