Archivo diario: noviembre 3, 2011

Descarga electrostática…

Según Rafa, lo que más le gusta de mi blog son las anécdotas y ha despreciado mis cuentos por ellas, jajaja! Pues como él es muy importante para mi ya que me dio el empujón final para decidirme, le dedico este post.

Ayer me sucedió algo curioso.  SI me pongo a pensar, me pasan muchas cosas curiosas aunque no siempre las recuerdo para reproducirlas y compartirlas con ustedes.

Una introducción rápida para que entiendan. En junio, la madrugada del sábado antes del día de los padres, me robaron el carro de al frente de la casa. Fue una odisea que les contaré en otro momento, ya que esa es otra buena anécdota, pero a lo que vamos. El carro apareció, finalmente, con algunas averías, incluyendo la falta de la batería y la defensa delantera quedó deshecha. Recuperamos el carro al mes y medio del robo así que ya, por suerte, habíamos comprado otro carro.

Decidimos dejar el que recuperamos parqueado en casa de unos amigos hasta reunir el dinero necesario para las reparaciones. Hace unos días Arian vendió su carro, que estaba en peores condiciones mecánicas y de confort que el que está parado, amén de los problemas estéticos que le dejó la aventura del robo. Llevamos una semana reparando el carro, por lo tanto, todos los días son varia slas peripecias que tenemos que hacer para ir y venir del trabajo y de la escuela en un solo vehículo.

De ahí mi anécdota. Ayer Arian me llevó al trabajo en la mañana, como se viene haciendo costumbre ya y me dejó el carro a la hora del almuerzo en mi trabajo y un amigo lo llevó a él así que tuve que recogerlo en la noche. Recuerdo que puse el aire acondicionado, no muy fuerte pero sentía frío. El clima anoche se comportó bien, no llovió y la temperatura era normal, algo templada y húmeda, de hecho. Cuando llegué me bajé del carro a darle un beso y allí pasó.

Tomado de la Wikipedia:

La descarga electrostática (conocido por las siglas en inglés ESD, que significan electrostatic discharge) es un fenómeno electrostático que hace que circule una corriente eléctrica repentina y momentáneamente entre dos objetos de distinto potencial eléctrico; como la que circula por un pararrayos tras ser alcanzado por un rayo (…)
Para comprender el proceso de formación de dicha corriente hay que considerar que un cuerpo cualquiera está formado por un número indeterminado de moléculas ligadas entre sí por fuerzas de atracción y repulsión que les permite sostenerse en equilibrio sin que entren en contacto. Sabemos que el electrón es la más pequeña cantidad de agente eléctrico, la partícula elemental de electricidad negativa. Sabemos que dichos electrones tienen una estabilidad precaria en el átomo y pueden abandonar su órbita a consecuencia de un choque, fricción, conmoción nuclear y otras muchas circunstancias.

Si tenemos en cuenta que el cuerpo humano actúa como (positivo) y los electrones (negativo) y que, además, dos cuerpos cargados en sentido opuesto se atraen, se comprende por qué se produce una descarga en el dedo cuando se toca la extremidad de un objeto metálico, excelente conductor eléctrico, cargado con electrones, cuya virtud consiste en acumularse en las partes extremas o periféricas de las materias (…)

Este tipo de electricidad estática es la principal causa de las descargas electrostáticas, que se generan a menudo a través de la electrificación de contactos eléctricos o la separación de cargas eléctricas que ocurre cuando dos materiales hacen contacto y después se separan. Los ejemplos de este tipo incluyen caminar sobre una alfombra, descender de un coche, o quitar algunos tipos de empaquetados de plástico. En todos estos casos esta fricción entre dos materiales cargado con electricidad de distinto signo da lugar a la electrificación, creando así una diferencia de potencial eléctrico que puede conducir a un acontecimiento de descarga. Leer más…

Cuando me bajé del carro recuerdo que tenía la nariz fría. Abrí mis brazos para abrazar a Arian y él se dejó abrazar. Nos acercamos rápidamente, para besarnos, pero la primera parte de nuestros cuerpos que hicieron contacto fueron nuestras narices.

Fue increíblemente rápido pero intenso. Al pegar las narices sentimos una descarga que incluso fue audible. No se si la chispa fue visible pues el dolor nos hizo cerrar los ojos y separarnos de un tirón. Nos quedamos O.O y comenzamos a reír mientras sobábamos nuestra adoloridas y acalambradas narices.

Me había sucedido antes que tocaba el picaporte metálico de una puerta e incluso objetos no metálicos y me daba ese latigazo intenso y doloroso pero nunca al tocar a una persona. Él si había experimentado esa sensación antes y sobre todo al saludar a una compañera de un antiguo trabajo. Hasta el punto de no tocarse y solo decir buenos días pues era bien incómodo pasar por eso día tras día.

Volvimos a la casa haciendo muecas con las narices, buscando que la sangre circulara y se desvaneciera el molesto calambre. Al llegar a la casa él se puso a leer en la web sobre las descargas electrostáticas mientras yo me quedaba dormida.

Ayer no sabíamos cuál había sido la causa o el causante, pero leyendo hoy en la Wiki me di cuenta de que fui yo, al bajarme del carro. Jajajaja! ahora entiendo la frase que el cubano usa cuando se emborracha aunque yo ni siquiera me di un trago: qué clase de carga cogí anoche! 🙂