Archivo diario: noviembre 21, 2011

Ana y los ciclos lunares…

Instinto animal.

Ahora mismo siento un volcán en mis entrañas, quemando, derritiendo mi vientre. Escalofríos recorren mi espina y el calor sigue devorando; subiendo, bajando. Dos lágrimas se contienen a base de orgullo, lágrimas de impotencia y de necesidad. Los dedos de mis pies se crispan y mis rodillas flaquean.

Los pezones torturados laten bajo el sostén y la blusa, que los esconden a la vista de los más osados. La respiración se entrecorta, se dispara. Los senos se levantan, duros, tensos, al compás de cada inspiración. La espalda se yergue, se contorsiona. Las nalgas juguetean en el asiento que recoge cada movimiento febril y nervioso.

Los vellos de la nuca se erizan y la espalda se sensibiliza. Los labios tiemblan, los ojos se desorbitan, las mejillas se ruborizan. La saliva mana dentro de la boca, deseosa y sedienta.

El cuerpo de una mujer sufre, torturado por un deseo incontrolable y recurrente que regresa, mes a mes, a exigir el cumplimiento de los designios de una naturaleza sabia y femenina, fértil, como yo. Soy fértil, si y cada 28 días mis hormonas piden sexo. Mis neuronas se apagan, mis pensamientos racionales se extinguen y mi humanidad queda reducida a un básico salvajismo e instinto animal de reproducción.