Archivo mensual: diciembre 2011

Querido Santa Claus:

Querido Santa:

Aquí te dejo una pequeña lista de deseos que espero se cumplan en este 2012:

1- Besar a mi mami, dormir a mi abue, hablar en persona con mi hermana, ser abrazada por mi Kike del alma. Escuchar un “querida” de los propios labios de mi amigo. Ir a Cuba.

2- Ver nieve, conocer algo nuevo, ir a un museo, viajar. Salir de Florida.

3- Comer en buenos restaurantes, leer, escribir, cantar. Todo lo bueno que tengo.

4- Ir a un concierto, la playa de noche, teatro y ballet por vez primera. Arte y romance.

5- Halloween, regalos de navidad, arbolito. Verdaderos holidays.

Bueno… creo que no pido mucho. Solo quiero seguir gozando de la vida que tengo, que me gusta y recibir algún nuevo regalo del destino. Engrandecer el alma, crecer espiritualmente, aprender, conocer, disfrutar. Quiero seguir conociendo lo desconocido y seguir entrando en ese “dark deep ocean” que me embriaga y me eleva.

Feliz fin de año a todos, queridos amigos… que la felicidad les acompañe y que el exeso de grasa y alcohol no enferme del esiomago a ninguno, jajajajaja!

Los quiero y nos vemos el año que viene – que es mañana, no crean que se libran de mi tan fácilmente -.

Besos!


Infuriating feelings…

This is one of those days. I woke up after several hours of sleep and I came to work. Nothing has happened, nothing has changed, I´m the same from yesterday and from the day before yesterday. I guess is just this time of the year that makes me grumpy.

“What have you done?” from Within Temptation sounds in my ears and I feel so furious!

I feel like screaming, like hitting something – or someone -, like running until I find a dead end… a precipice. I feel like falling.

This is one of those days I would rather I have kept sleeping. I don´t have everything I want and that infuriating feeling is killing me. I have been trying to write something called “Dear Santa” but I can´t write a damn word. I can´t because – I don´t give a shit about Santa and – I´m like The little Prince´s King…

“if I ordered a general to change himself into a sea bird, and if the general did not obey me, that would not be the fault of the general. It would be my fault.”

I can´t ask for things I could not possibly have right now… perhaps never. I don´t like fate. I actually hate that word and the  meaning it entails.

Today is one of those days… but I guess it´ll get better. Now I´m freezing and I can´t stop knitting my brows but I know it´ll pass, I´ll relax… eventually.

Sorry guys, I felt like writing in English this awkward morning. I´ll translate… or maybe not, you shouldn´t be part of this “state of mind”.

Thanks for reading.


Se acerca el Fin de Año…

 

Aquí se les llama “Christmas” y son las Navidades.

En Cuba no se tienen este tipo de tradiciones. Por el fenómeno de la Revolución y las prohibiciones que hubo durante algunos años, la religiones católica y cristiana no son tan practicadas como en la mayoría de los países latinos e incluso aquí en USA. Se puede decir que el 50 % de la población cubana es agnóstica y un por ciento mucho más algo no va a la iglesia ni le reza a dios ni nada de esto, incluida una gran parte de creyentes. Otra gran parte es atea y entre ellos me encuentro. Me crié en una familia atea y con esto me refiero a mi madre, padre y abuela materna. Mi mamá es fácil de convencer así que digamos que es agnóstica pero mi abue y mi papi son completamente ateos, cosa que no tiene nada que ver con ser revolucionarios ya que mi abuela lo es y mi padre no. Es una simple cuestión de educación y la manera en que crecimos y nos criamos, con una gran parte de nuestra propia personalidad.

Además del bajo por ciento de religiosos en Cuba abunda la necesidad, sobre todo económica, que junto a esas prohibiciones que hubo por algunos años, nos enseñaron a no celebrar las navidades; al menos no en la magnitud ni de la forma que se hace en USA. En mi casa, por ejemplo, mis padres y yo, nos íbamos cada 24 de diciembre a una cena que hacía mi tía Amelia en la casa de mis abuelos paternos para toda la familia. Ella se pasaba el día cocinando y ponía todo, comida y esfuerzo; todo esto, con el sudor de su frente y el dinero que mandaba mi otra tía desde aquí para engordar la tradición familiar. Allí se comía de todo pues aunque la cosa se pasara mal el resto del año – cosa que en materias de comida no sucedía, en casa de mi tía Amelia siempre se comía bien y rico -, ese día, se le decía adiós a la miseria y nos sentíamos reyes – menos mi tía claro, que trabajaba como una mula la pobre -. Nos uníamos a veces hasta 30 personas y la pasábamos genial.

Para el 31, nos íbamos a casa de otro tío o amistad de mi papá… realmente no tengo muchos recuerdos del 31 pues mi mamá es una cocinera de supervivencia nada más, no es que le guste ni que cocine muy bien; ella resuelve y calienta, jajaja! Si recuerdo que en mi casa, como en casi todas las casas de Cuba, en fin de año se priorizaba el dinerito para comprarnos una mudita de ropa cada uno de nosotros 3. El cubano prefiere vestirse bien a comer, eso lo sabe todo el mundo; somos muy exigentes y nos gusta lucir bien. Mi papá era zapatero y nunca hubo carencias así que para el 31, siempre tuve, al menos, una muda de ropa y un par de zapatos nuevos.

Sobre los reyes magos, ya les dije. En mi casa no se creía en dios así que nunca me contaron de Santa Claus ni de los Magos, ni nada de eso. Mis padres venían de vender zapatos en la Feria del Curita y se aparecían con una bicicleta, unos patines o un atari, pero lo hacían cualquier día. No había fechas específicas de festejos, simplemente me llevaban regalos cuando se podía y cuando veían algo que les gustaba para mi. Realmente yo nunca pedía nada, me entretenía con cualquier cosa y prefería mataperrear en la calle – en el río o en los placeres -, antes que los juguetes sofisticados. Tenía un alma simple y libre; por suerte, aun la conservo.

Ya con 16 años y viviendo sola en mi casa, comencé a hacer mi propia cena de fin de año… pero esa es otra historia.

En Cuba tenía uno arbolito como de medio metro. Era muy pequeñito pero era mío y lo armaba en diciembre y lo desarmaba nuevamente en enero. Era bonito comprar bolitas de colores y ponerle las lucesitas y escuchar la musiquita. Era muy divertido! Aquí aun no he tenido el primero, espero el próximo año poder comprarlo y divertirme decorándolo.

Este espíritu navideño, esta costumbre si me gusta, porque le veo más sentido desde mi punto de vista de cubana. No me gusta festejar como los americanos; no creo en dios ni me gusta el pavo, ni creo que mi comida me la provea dios ni un carajo, pero el llegar al final de un año si me da alegría… esperar un nuevo año me da esperanza; no tiene nada que ver con dios, es simplemente una etapa muy linda del año donde uno se inspira para decorar, para poner un arbolito y pretender la nieve (ni nacimientos ni nada de eso) y hacernos regalos como en Cuba, que era la única época del año donde festejábamos y tirábamos la casa por la ventana dentro la posibilidad de cada cual. Pero es bonito por los niños que reciben un regalo (a veces el único regalo de todo el año) y porque se acaba un año y llega otro, eso a mi me da la fuerza de seguir y me parece algo muy lindo.

Estas costumbres quiero enseñarlas a mis hijos porque quiero que mis hijos sean cubanos y criarlos como cubanos, como me criaron a mi, sin suntuosidades, sin premios no merecidos, sin la malcriadez y la bobería de los gringos. Quiero que mis hijos sean como yo, que pasen un poquito de trabajo (entiendan lo que quiero transmitir) en conseguir las cosas para que sean humildes y trabajadores como yo. No quiero gringuitos que no hablan español y que odian o reniegan de todo lo cubano y latino, no quiero eso. Quiero que jueguen pelota en vez de PS3, que coman congris y carne asada con ensalada en vez de Mc. Donalds, que tomen agua y jugos naturales antes que coca cola, quiero que lean a Julio Verne en español antes que Harry Potter en inglés. Que sean mis amigos y me cuenten todo, que me busquen para hablar pues no quiero señales de STOP en sus puertas – dios los libre y los ampare! 🙂 -. Que sepan lo que es un reberbero y la libreta de abastecimiento, un bache y una tendedera, una antena de bigotes y unos chupa-mea’o. Quiero que amen y veneren a sus abuelitos como yo he hecho y seguiré haciendo con los míos. Quiero sepan de donde vienen sus padres y que respeten eso por sobre todas las cosas y aprendan a analizarlo y lo comprendan antes de pedir que le compremos una bicicleta o un Xbox. Quiero que estudien y saquen buenas notas para hacernos orgullosos a su padre y a mi, no para ganarse un regalo o un premio. Quiero que sean como yo, por eso quiero criarlos como me criaron a mi. Se que tengo que luchar contra un sistema y contra el universo para lograrlo pero quiero que mis hijos sean cubanos como yo y sufran y amen su cubanía como yo; no quiero que sean autómatas de este sistema productor de obesos y superficiales… es difícil pero al menos lo intentaré.

Tendrán su arbolito, sus regalos a fin de año, su cena criolla e historias de cuando yo era chiquitica y del mamey, dándole sabor a sus vidas. También les daré la opción de honrar el país en el que nacerán, pero sin olvidarse que nacieron de un vientre cubano.


Pienso, luego existo…

Frase que quiero re-conformar esta noche de musa activa… “pienso, ESCRIBO, luego existo”.

Y esta noche – luego de muchas sin compartir mi música con ustedes -, es Soulstice quien me acompaña, con su “Wind”.

♫”It never seems to never cease
In it’s elevating redefining awakening us
From the things that we think that we know
I thought i knew i thought i knew
As the wind blows my heart knows
As the wind blows through the trees
My heart is stirring like the leave”♪.

Esto es breve, solo para dejarles saber que, escuchando Trip Hop y a la luz de los leds de una lamparita, inventada para poder ver mi teclado en la oscuridad, escribo. Bueno, eso ya lo saben, escribo casi a diario y los posts crecientes son la prueba pero… esta noche ESCRIBO. No es que la obra sea la gran cosa pero, escribo. Mientras me bañaba me vino la idea central a la mente y, como se ha hecho costumbre, Ana es nuestra protagonista y esta vez, lo que suponía un cuento corto, como los anteriores, va ya por 5 páginas de Word. Vaya, no es que vaya a ser una novela ni mucho menos, pero si sale como quiero, será un cuento largo o un relato extendido, ni se.

Ana esta vez es filóloga y farandulera, erudita y bailadora… el tema del cuento es la Dualidad y se llamará – si no cambia el rumbo que lleva -, “Incongruencias” y ya se enterarán por qué cuando lo lean, aunque ya deben imaginarse algo al leer las características de Ana en este episodio de su… vida?

Carlos, perdóname, no puedo interrumpir a la musa… mañana te respondo y te comento…

Cat, se que estás feliz… enhorabuena.

Y los dejo… “as the wind blows” para seguir con mi cuento.


Happy Hour…

Salimos del trabajo a las 5:00 pm en punto y, aunque el tráfico nos demoró un poco, estábamos en el Chili’s del Westland Mall de Hialeah antes de las 6:00 pm. María, Zenia, Ana (no la Ana de mis historias, una compañera de trabajo) y yo. Decidimos tener una tarde de chicas y habiéndolo consultado previamente con mi marido, para allá fuimos. La pasamos bien. Yo me tomé 2 Margaritas y cada una de las chicas entre 3 y 4 tragos, mientras picábamos unos Nachos con salsa spicy y una picadera de Eggrolls y chicken wings con sus respectivas salsas de dipping. Todo era algo picosito pero tenue, se dejaba comer y embullaba al trago.

La pasamos bien sin exedernos. Como ven, son las 8:00 pm cuando escribo esto y ya estoy en casa. Fueron solo los 2 tragos con las picaderas y eso fue suficiente. Nos divertimos: hablamos de hombres, criticamos a otras mujeres, hablamos de sexo y del trabajo. Reímos a carcajadas y una de ellas lanzó los menús y los paqueticos de azúcar al pasillo del mall en un ataque de risas haciendo unas fotos. Fue interesante pues no lo había hecho antes y lo más importante, me sentí bien.

Llegó la cuenta y dos de ellas asumieron el gasto pero solo porque accedieron a que las dos restantes compraremos los desayunos la próxima semana. Cada una agarró sus pertenencias y arrancamos calabaza-calabaza, cada una pa’ su casa.

Es rico hacer cosas diferentes y más un viernes luego de 8 horas de trabajo. Ya en casita, extraño a mi amor y me aburro pues los fines de semana son de hambruna en los blogs. Extraño al camarero que no regresa hasta dentro de 2 semanas. Se acercan las fiestas y mañana es día de comprar y de preparación de menús para el 24, que haré una comida para los amigos en casa.

Hoy fue un buen día. Espero que haya sido así para ustedes que me leen y si no, espero con mis letras alegrarles un poquito la noche.

Besos a todos!


Un monde rouge (Un mundo rojo).

Tu vientre es una lucha de raíces, tus labios son un alba sin contorno.
Bajo las rosas tibias de la cama los muertos gimen esperando turno.

Federico García Lorca

Rojo.

Peligro. Pasión. Abundancia. Buenaventura. Comunismo. Armagedón.

El rojo es el color de las batallas, rojo campo, roja cama.
Sábanas rojas bajo mi piel, tierra roja bajo tus plantas.
Salud en mis labios, rubor avergonzado en mis entrañas.
Signo de fertilidad femenina. De mi vientre la abundancia.

El rojo es el color de la gula. Manzanas,  tomates, cebollas, filet mignon.
Fresas seductoras, jugosos pomelos; el exótico color de tu lengua mojada buscando el Sur.
El color de la “femme fatale”. Rojos cabellos, lencería carmesí, stilletos de tacón.
Labios en carmín cual tierna cereza, uñas escarlatas, el vestido rojo bermellón.

Rojos tus ojos, inyectados de locura. Roja y prohibida rebelión.
Envidia roja, sangre en la herida. El color de la insatisfacción.
Rojos celos los de aquel que enrojece de ira, señales de peligro, banderas.
Señales como surcos, tatuajes naturales; así marcan tus dedos mis caderas.


Olimpiadas en mi cocina – la Cena de Fin de Año.

No hay amor más sincero que el amor a la comida. 

Los amigos: una familia cuyos individuos se eligen a voluntad

Jean Baptiste Alphonse Karrs

Los preparativos comienzan alrededor de un mes antes, parando en cada quiosco de San Fco. de paula a comprar las cosas de poquito en poquito. La pierna de puerco; hay que asegurarla temprano y si se puede encargar a un criador para que sea fresca, pues mejor. Naranjas; todas las que se puedan porque siempre hay quien se roba alguna para hacer un jugo o para chupársela porque le está cayendo catarro. Piña y fruta-bomba. Harina, huevos, leche, vainilla, canela, azúcar. Turrón de Alicante, uvas pasas, sidra. Jamón, manzanas, aceitunas. Todo permanece bien guardado para el 31; antes no hay nada para nadie.

30/12

Las preparaciones comienzan en día 30 bien temprano. Amaneciendo ella se levanta y ya la carne está descongelada y deshuesada. Como en San Fco. ella no tiene horno, la carne se cocina en cazuela. En el recipiente de la olla Reina pone los boliches de carne y procede a apuñalarlos hasta el cansancio. El adobo se prepara con naranjas agrias, ajo, comino y sal. Todo este proceso no pasa de las 7:00 am. El pozuelo va, tapado con un plato llano, para dentro del refrigerador.

Comienza la preparación de los dulces. La abuela y la madre, diligentes, ayudan a pelar las frutas en lo que la cocinera prepara las ollas en la pequeña cocina de gas de dos hornillas. Las naranjas se pelan y se cortan por la mitad; ella saca todo el jugo y pone en una olla de presión las tapas después de exprimir. Agua hasta taparlas y una pizca de sal completan el trabajo. Así van al fuego hasta que la olla coja presión, para repetir este proceso varias veces. Se baja la olla, se bota el agua, se aprietan las naranjas entre las palmas de las manos bajo el agua fría para que suelten el amargor de la fruta. De nuevo a la candela con más agua, esta vez sin sal. Mientras tanto se pelan las piñas y las fruta-bombas, se cortan en cubitos y esperan sus respectivos turnos para ir en ollas a la candela también, solamente con azúcar. El mismo destino le espera a las naranjas en cuanto estén transparentes y ya no estén amargas.

Mientras se cocinan los dulces en almíbar, ella bate 5 claras de huevo en un bol. Ya es medio día. El merengue debe llegar a la consistencia de “punto de nieve”, es decir, debe quedarse pegado en el tenedor, espumoso y firme. Ardua labor la de seguir batiendo al incorporar una latica de azúcar.; el merengue no debe cortarse y hay que batirlo a mano pues no hay más recursos. La abuelita la socorre y continúa batiendo mientras ella baja el dulce de piña y calienta la otra olla de presión sin la tapa. Ya el merengue está listo, ahora se añaden las yemas, previamente batidas con un poquito de leche, vainilla y sal. Se une todo y se pone la latica de harina; hay que batir suavemente para no quedar blancas de polvo y hasta que tenga la consistencia correcta. Ya la olla está bien caliente y se ella le pone una gotica de aceite para que no se queme. Echa la mezcla de harina, leche , azúcar y huevos en la olla y la tapa pero sin ponerle presión. La olla va a la candela muy baja.

La abuelita prepara un almuerzo rápido pues pasan de las 2:00 pm. Ya el dulce de piña está frío y va para el refrigerador, el de fruta-bomba están listo. Le pone en un poquito de canela – su secreto personal – y lo deja refrescar. El dulce de naranja se ha demorado pero ya puede bajarlo también; el fregadero hace las veces de aclimatador para enfriar las cazuelas. Pone a hervir arroz en un poco de agua. La panetela ya huele, la puede bajar. Hay que echarle agua fría a la olla por fuera para que se despegue y poder sacarla. Va directo a un plato llano a enfriarse en algún lugar de la meseta. Los dulces de fruta-bomba y de naranja van al refrigerador y es hora de “re-ubicarlo” todo pues se va haciendo angosto el interior del LG.

Envía a la madre y al novio a buscar el cake delicioso que hace aquel señor y que encargaron días antes. Este fin de año promete un coma diabético. Arma la batidora y pone huevos, leche, azúcar, vainilla y una pizca de sal y hace la mezcla para dos flanes tamaño familiar. Si, tiene que hacer dos porque sus invitados la adoran por ser ella… y por el magnífico flan que prepara. Desocupadas las ollas de presión, les pone un poco de agua y las deja preparadas para cuando se desocupen sus dos únicas hornillas. Le añade leche al arroz ya blando, azúcar, una corteza de canela y revuelve. Pone en la hornilla bacante un recipiente metálico con azúcar para hacer caramelo.  Cuando está listo y sin dejar que se queme, lo baja y repite la operación. Se enfría con rapidez y prepara el la mezcla del flan y tapa el recipiente con lo que aparece, haciéndole unos huequitos para que “respire” mientras se cocina. El primer flan va a la candela. 25 min de presión y abajo nuevamente. Segunda ronda. El arroz con leche está listo y hay que ponerlo en las dulceras para dejarlo enfriar. Ya son las 7:00 pm y la abuelita se marcha.

Es la recta final y ya falta solo terminar un flan. Pone a ablandar frijoles para el arroz moro del día siguiente. Al terminar el flan pone coditos a ablandar para la ensalada fría. Ya el cansancio la ha atacado. Finalmente todos los dulces están listos y en el refrigerador que, estoicamente aguantó todo lo que le metieron dentro. Se da un baño mientras el novio vigila lo que está en la cocina; menuda hazaña! Se apagan los fogones y se tapan las cazuelas, se vira la carne dentro de su recipiente para que absorba los jugos. Es hora de dormir… mañana es un día largo, pero no tanto como hoy.

31/12

Resultados. En la mañana del 31 de diciembre se levanta temprano de nuevo. La ensalada fría es lo primero que prepara. Después pone a ablandar las yucas y a cocinar la carne a fuego lento. Comienzan a llegar los amigos, la abuelita; se siente el olor a carbón que llega de todas partes con el viento. Se pone la música y se arman el dominó y el scrabble. La madre pela plátanos para hacer chicharritas, la abuela cocina en aceite hirviendo. Se preparan batidos con helado, malta, leche condensada. El día entero se va en juegos, bailes, conversaciones amenas. Cocina el arroz moro y hace el mojo para la yuca. Fríe plátanos y prepara una ensalada. A las 9:00 pm comen. Brindan con sidra y siguen de rumba hasta la media noche.

Lo más simpático del caso es que nadie prueba un dulce, están tan llenos que no les cabe nada más en el estómago.

 

En mi casa se come dulce desde el 1ro hasta el 15 de Enero.


Números…

Con números se puede demostrar cualquier cosa.
Thomas Carlyle

El número 1.- El primero, el ganador, el Alpha. Solitario, independiente, autosuficiente. Hombre. Mujer. La especie elegida. Cabeza. Inicio. Encendido (ON).

El número 2.- Pareja, hombre y mujer, equipo perfecto. El que es bueno pero no lo suficiente. Manos, piernas, ojos. Binario, bilateral, dualidad. Gemelos, gemelas 😉

El número 3.- El primer numero primo impar – échenle la culpa a las matemáticas, yo solo intento instruirlos -. Triangulo, volumen, pirámide.  3D. Equilibrio, instrumento musical, regla aritmética – evidentemente este es el numero preferido de las ciencias exactas -. Trilogía, mujer-hombre-mujer; hombre-mujer-hombre. Cha-cha-chá.

El número 4.- Cuadrado, rectángulo, rombo. Elementos: agua, tierra, fuego, viento. Puntos cardinales: Norte, Sur, Este y Oeste. Jinetes del Apocalipsis: guerra, hambre, peste y muerte. Estaciones: primavera, verano, otoño e invierno. La olimpiadas y la Copa Mundial de Fútbol suceden cada 4 años.

El número 5.- Dedos. Estrella. Edad escolar. La franjas de mi bandera. Cabeza y extremidades. V. Lunes a viernes. Mayo. Júpiter. Fórmula Quinta. Sentidos. El quinto elemento.

El número 6.- Cubo… Dado. Azar.