Olimpiadas en mi cocina – la Cena de Fin de Año.

No hay amor más sincero que el amor a la comida. 

Los amigos: una familia cuyos individuos se eligen a voluntad

Jean Baptiste Alphonse Karrs

Los preparativos comienzan alrededor de un mes antes, parando en cada quiosco de San Fco. de paula a comprar las cosas de poquito en poquito. La pierna de puerco; hay que asegurarla temprano y si se puede encargar a un criador para que sea fresca, pues mejor. Naranjas; todas las que se puedan porque siempre hay quien se roba alguna para hacer un jugo o para chupársela porque le está cayendo catarro. Piña y fruta-bomba. Harina, huevos, leche, vainilla, canela, azúcar. Turrón de Alicante, uvas pasas, sidra. Jamón, manzanas, aceitunas. Todo permanece bien guardado para el 31; antes no hay nada para nadie.

30/12

Las preparaciones comienzan en día 30 bien temprano. Amaneciendo ella se levanta y ya la carne está descongelada y deshuesada. Como en San Fco. ella no tiene horno, la carne se cocina en cazuela. En el recipiente de la olla Reina pone los boliches de carne y procede a apuñalarlos hasta el cansancio. El adobo se prepara con naranjas agrias, ajo, comino y sal. Todo este proceso no pasa de las 7:00 am. El pozuelo va, tapado con un plato llano, para dentro del refrigerador.

Comienza la preparación de los dulces. La abuela y la madre, diligentes, ayudan a pelar las frutas en lo que la cocinera prepara las ollas en la pequeña cocina de gas de dos hornillas. Las naranjas se pelan y se cortan por la mitad; ella saca todo el jugo y pone en una olla de presión las tapas después de exprimir. Agua hasta taparlas y una pizca de sal completan el trabajo. Así van al fuego hasta que la olla coja presión, para repetir este proceso varias veces. Se baja la olla, se bota el agua, se aprietan las naranjas entre las palmas de las manos bajo el agua fría para que suelten el amargor de la fruta. De nuevo a la candela con más agua, esta vez sin sal. Mientras tanto se pelan las piñas y las fruta-bombas, se cortan en cubitos y esperan sus respectivos turnos para ir en ollas a la candela también, solamente con azúcar. El mismo destino le espera a las naranjas en cuanto estén transparentes y ya no estén amargas.

Mientras se cocinan los dulces en almíbar, ella bate 5 claras de huevo en un bol. Ya es medio día. El merengue debe llegar a la consistencia de “punto de nieve”, es decir, debe quedarse pegado en el tenedor, espumoso y firme. Ardua labor la de seguir batiendo al incorporar una latica de azúcar.; el merengue no debe cortarse y hay que batirlo a mano pues no hay más recursos. La abuelita la socorre y continúa batiendo mientras ella baja el dulce de piña y calienta la otra olla de presión sin la tapa. Ya el merengue está listo, ahora se añaden las yemas, previamente batidas con un poquito de leche, vainilla y sal. Se une todo y se pone la latica de harina; hay que batir suavemente para no quedar blancas de polvo y hasta que tenga la consistencia correcta. Ya la olla está bien caliente y se ella le pone una gotica de aceite para que no se queme. Echa la mezcla de harina, leche , azúcar y huevos en la olla y la tapa pero sin ponerle presión. La olla va a la candela muy baja.

La abuelita prepara un almuerzo rápido pues pasan de las 2:00 pm. Ya el dulce de piña está frío y va para el refrigerador, el de fruta-bomba están listo. Le pone en un poquito de canela – su secreto personal – y lo deja refrescar. El dulce de naranja se ha demorado pero ya puede bajarlo también; el fregadero hace las veces de aclimatador para enfriar las cazuelas. Pone a hervir arroz en un poco de agua. La panetela ya huele, la puede bajar. Hay que echarle agua fría a la olla por fuera para que se despegue y poder sacarla. Va directo a un plato llano a enfriarse en algún lugar de la meseta. Los dulces de fruta-bomba y de naranja van al refrigerador y es hora de “re-ubicarlo” todo pues se va haciendo angosto el interior del LG.

Envía a la madre y al novio a buscar el cake delicioso que hace aquel señor y que encargaron días antes. Este fin de año promete un coma diabético. Arma la batidora y pone huevos, leche, azúcar, vainilla y una pizca de sal y hace la mezcla para dos flanes tamaño familiar. Si, tiene que hacer dos porque sus invitados la adoran por ser ella… y por el magnífico flan que prepara. Desocupadas las ollas de presión, les pone un poco de agua y las deja preparadas para cuando se desocupen sus dos únicas hornillas. Le añade leche al arroz ya blando, azúcar, una corteza de canela y revuelve. Pone en la hornilla bacante un recipiente metálico con azúcar para hacer caramelo.  Cuando está listo y sin dejar que se queme, lo baja y repite la operación. Se enfría con rapidez y prepara el la mezcla del flan y tapa el recipiente con lo que aparece, haciéndole unos huequitos para que “respire” mientras se cocina. El primer flan va a la candela. 25 min de presión y abajo nuevamente. Segunda ronda. El arroz con leche está listo y hay que ponerlo en las dulceras para dejarlo enfriar. Ya son las 7:00 pm y la abuelita se marcha.

Es la recta final y ya falta solo terminar un flan. Pone a ablandar frijoles para el arroz moro del día siguiente. Al terminar el flan pone coditos a ablandar para la ensalada fría. Ya el cansancio la ha atacado. Finalmente todos los dulces están listos y en el refrigerador que, estoicamente aguantó todo lo que le metieron dentro. Se da un baño mientras el novio vigila lo que está en la cocina; menuda hazaña! Se apagan los fogones y se tapan las cazuelas, se vira la carne dentro de su recipiente para que absorba los jugos. Es hora de dormir… mañana es un día largo, pero no tanto como hoy.

31/12

Resultados. En la mañana del 31 de diciembre se levanta temprano de nuevo. La ensalada fría es lo primero que prepara. Después pone a ablandar las yucas y a cocinar la carne a fuego lento. Comienzan a llegar los amigos, la abuelita; se siente el olor a carbón que llega de todas partes con el viento. Se pone la música y se arman el dominó y el scrabble. La madre pela plátanos para hacer chicharritas, la abuela cocina en aceite hirviendo. Se preparan batidos con helado, malta, leche condensada. El día entero se va en juegos, bailes, conversaciones amenas. Cocina el arroz moro y hace el mojo para la yuca. Fríe plátanos y prepara una ensalada. A las 9:00 pm comen. Brindan con sidra y siguen de rumba hasta la media noche.

Lo más simpático del caso es que nadie prueba un dulce, están tan llenos que no les cabe nada más en el estómago.

 

En mi casa se come dulce desde el 1ro hasta el 15 de Enero.

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