Archivo mensual: enero 2012

Ese animal llamado Hombre – II

Si vas a hacer algo relacionado con el sexo, debería ser cuanto menos genuinamente perverso.
Grant Morrison.

Sexualidad y creatividad

Tengo 23 años y muchas veces me han dicho que mi mente no es de esta época, lo cual considero un halago ya que se refieren al adelanto emocional y espiritual que proyecto. Supongo que la vida que he llevado me obligó a madurar temprano en algunos aspectos y a entender muchas cosas y aceptar otras como normales, sin que haya mucho en esta vida que me asuste o me haga dudar. Mi pensamiento es muy futurista para muchos, pero a mi forma de verlo, es simplemente realista y basado en la simplicidad de las cosas.

Analizando a la gente y observando detenidamente, me he dado cuenta de que hay mucha gente simple y sin muchos matices pero, por suerte para mi y los que son como yo, también existen algunos muy complejos y coloridos. Ese tipo de persona, generalmente es creativa e imaginativa y para mí, en cuestiones de sexo, esas son las mejores armas del individuo.

De nuevo reflexionaré a partir de mi experiencia y vivencias personales y espero que se desate la polémica en buena lid ya que el tema “sexo” es muy interesante. A mi modo de verlo, la práctica te da la oportunidad de perfeccionar lo que aprendiste en la teoría, pero la teoría es la parte más importante. También pienso que, a diferencia de otras “materias”, en cuestiones de sexo se aprende más escuchando, viendo e imitando a otros que leyendo un ‘mataburros’. Los libros de sexualidad son muy buenos pero tratan los temas muy por las ramas y los ejemplos son muy impersonales.

Yo personalmente, gusto mucho del sexo pero para mí el acto en si, la penetración-orgasmo-eyaculación no es el fin absoluto ni la fase que más disfruto. Creo que lo que se haga antes, durante y después de esta cadena es lo que diferencia al sexo fenomenal del sexo bueno y del sexo malo. También creo que, gracias a que la mayoría de las personas buscan ese momento de satisfacción personal e individual como si les fuera la vida en ello, el sexo se vuelve aburrido e insípido cuando pasa el tiempo. El amor sobrevivo al buen sexo y al deseo la mayoría de las veces ya que el amor es un sentimiento pero el sexo es un arte.

Para mi el “cortejo” es fundamental y cuando hablo de cortejo me refiero a la etapa en que los implicados se miran, se hablan, se rozan, se tocan, juegan, se buscan, se besan, no se besan, se disfrutan y se atraen, buscando el tope de la excitación antes del coito. Esa parte me fascina pues se pueden hacer tantas cosas. No hay otro cortejo como el de dos personas que no se conocen sexualmente o se están conociendo. Ya cuando esas dos personas se vuelven amantes asiduos, el cortejo puede seguir siendo bueno pero nunca hay cortejo como el de quienes se desconocen total o parcialmente.

Para mi esa parte es más excitante que cualquier cosa y es cierto que “escobita nueva barre bien” pero, cualquier persona no puede desatar el morbo en mi de igual manera. Soy alguien muy mental, muy cerebral y por eso, la atracción física en mí pasa a un segundo plano.

El hombre (digo hombre pues soy heterosexual) que me corteja o al que cortejo no necesita atributos físicos de conquistador. Soy muy receptiva y generosa con los físicos, siempre que el hombre luzca y sea pulcro, sencillo y varonil, estaré complacida. Cuando hablo de pulcritud me refiero a su piel, no me gustan las marcas excesivas como las dejadas por un sarampión mal cuidado. También la boca; los dientes no tienen que ser perfectos pero si deben lucir limpios, el aliento fresco y agradable, los labios cuidados y humectados. Lo otro importante son las manos y los pies; uñas limpias y cortas, manos de hombre, grandes y atractivas. Lo último es la contextura; no me gustan los gordos, detesto los olores desagradables y no hay nada más excitante que el sudor de un hombre delgado, es un sudor saludable y eso me excita. Lo demás es secundario.

Lo que si es fundamental en un hombre para mí es lo que hay dentro de su cabeza. Un hombre sumamente inteligente es mi perdición y cuando digo inteligente me refiero a alguien creativo, imaginativo, de mente ágil y fructífera, capaz de leer entre letras y ser recíproco en ideas y juegos. Me gusta jugar y preciso de alguien capaz de jugar conmigo y alimentar mi imaginación y nutrirse de mí. No avanzo si mi compañero de juegos se escandaliza o azora con mis ideas o si la palabra “no” es asidua en su conversación.

La mayoría de la gente no es así y lo sé pues, como dije al principio, la teoría es la parte fundamental en el sexo ya que la práctica es tan efímera. Me gusta hablar del tema y saber las opiniones, experiencias y sensaciones de los demás con respecto al sexo. Gracias a esta práctica a modo de hobbie he descubierto que la mayor parte de la gente es más física y visual que imaginativa. Es más normal para la mayoría de las personas sentirse el sentirse atraídas hacia otros por sus cualidades físicas que por su psiquis. Prueba de ello es que muchos practican el sexo casual con personas que conocen en un bar, disco, club o cualquier lugar afín. El intercambio previo al acto sexual es mínimo y media muy poco la conversación o el interés por conocerse; el motor impulsor es la atracción física y corren a satisfacerla, olvidándose de esa pareja sexual la mayoría de las veces.

Este comportamiento solo afecta a quienes somos como yo, a los que necesitamos magia y creatividad en el sexo. Los demás se conforman con el acto físico y carnal pero los que como yo nos alimentamos de cosas más etéreas – los “mentales” -, sufrimos de insatisfacción al encontrarnos con los méramente “físicos”.

Hay mucha tela por donde cortar y muchas personalidades disímiles, como gustos y preferencias, además, nada es absoluto ni completamente cierto. Invito al debate.

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Ese animal llamado Hombre – I

La amistad es un acuerdo perfecto de los sentimientos de cosas humanas y divinas, unidas a la bondad y a una mutua ternura.
Marco Tulio Cicerón.

Relaciones e interacciones.

Es interesante cómo ineteractuamos con diferentes personas durante nuestras vidas y cómo la relación que mantenemos con nada cuál, modifica esa manera de interactuar.

Con nuestros padres, la relación puede ser desde idílica (los mejores padres del mundo para el mejor hijo del mundo), normal (padres e hijo promedio), tensa (alguien no es tan idóneo), catastrófica (todos contra todos) o silente (alguien decidió que mejor se quiere de lejos). Cualquiera que sea el ejemplo, generalmente no compartimos mucho con nuestros padres y esa es una regla para todos.

Los hijos somos propiedad de los padres mientras somos chiquitos pero – y esa es una maravilla de las generaciones – cuando crecemos un poquito, enseguida encontramos intereses para nada en comunes con los de nuestros “viejos”. 15 o 20 años son suficientes para imponer nueva música, moda, costumbres y reglas.

Cuando mi abuela era joven se bailaba rock and roll al ritmo de Elvis Presley (por cierto, mi abuela pensaba que Elvis era un hombre muy apuesto 🙂 ) y Danzón “en un ladrillito”. Mi mamá, sin embargo, tuvo que escuchar a los Beatles a escondidas y bailar Disco con los Bee Gees y Michael Jackson. Ya en mi época el Rock evolucionó a niveles mucho más complejos y extraordinarios, con toda esa fusión y magistralidad, aparecieron términos como Trance, Dance, Techtonick, “música electrónica”.

Mi música atormenta a mis viejas aunque yo si soy capaz de asimilar y hasta disfrutar la de ellas. Creo que ese es un motivo clave por el que los hijos dejamos de “compartir” nuestras cosas con nuestros padres. Las nuevas generaciones son capaces de asimilar lo viejo como lo nuevo pero las generaciones pasadas sufren, en su gran mayoría, de intransigencia e intolerancia.

Los hijos y padres se conocen, se conocen íntimamente pero supongo que sea por haber estado ligados intrínsecamente durante toda la vida (y por 9 meses atados, literalmente, el uno al otro). Pero si nos preguntan qué piensan nuestros padres o hijos, no sabríamos responder, pues no tenemos cabida en ese mundo propio de ellos y que comparte cada cuál con pocas personas en la vida.

Con los conocidos – término que comprende a los compañeros de trabajo o estudios, vecinos, padres de los amiguitos de nuestros hijos, el tipo con el que cruzaste dos palabras en la parada y todo aquel con quien tenemos cualquier relación pero no llega a ser nuestro amigo – la interacción es diferente.   Con estas personas podemos compartir, conversar, pasar tiempo pero siempre tendrá un fruto trivial e intrascendente, nada más allá de lo “educado” e incluso divertido, pero hasta ahí.

Generalmente, por cortesía, preguntamos por la familia, por los gustos personales, por los estudios y por la profesión pero son solo eso, preguntas corteses y quedan en el aire. Todo el mundo dice “Hola funalo, ¿cómo estás? ¿Y la familia?” a lo que el otro responde algo como “Bien! Trabajando cantidad y los niños acabando”. Todo esto es una línea preconcebida que el cerebro acciona cuando vemos a cualquier conocido y nos vemos en la necesidad de saludarlos pero no es que realmente nos interese cómo están o cómo está su familia.

Con la pareja la cosa ya cambia pues, a través de cada etapa de una relación amorosa, la interacción va evolucionando; el factor común en toda la relación, pre, durante y post relación: queremos saberlo todo sobre la otra persona.

Cuando comenzamos y nos gusta queremos saber todo de su presente para alimentar ese sentimiento creciente por la persona idealizada. Si, nadie se enamora de la otra persona, todos nos enamoramos de el equivalente a esa persona que nos creamos en nuestra cabeza. Ejemplos: el muchacho menciona que el otro día vio una peli en la que la muchacha se llamaba como tu y se acordó de ti. Ahí tu cerebro se desatina y la dopamina comienza a volverte loco. Se desatan mil suposiciones y atando cabos llegas a cualquier conclusión descabellada y no importa si es cierta o no, simplemente es la que alimenta el embullo que tienes por el chiquito. Según tú, él es un muchacho muy culto pues adora el cine (no te dijo si vio la película en su casa con un DVD pirateado que le prestó uno de sus colegas), la muchacha seguro tenía tus mismos ojos cafés (la chiquita tenía tu mismo culo) y él está sintiendo cosas pues se pasó toda la tarde pensando en verte, conversar, observar una puesta de sol (le pasó por la mente el pensamiento super-sónico de 15 segundos sobre lo rico que sería meterte mano).

En ese estado de constante “high” al que llaman “estar enamorado” uno quiere saber hasta lo más insignificante sobre la otra persona. De qué color es su cepillo de dientes para dar brinquitos en el lugar cada vez que vayas al mercado y veas uno que en tu mente se parece porque es azul. De qué lado de la cama duerme, para dormir de ese lado y jugar a que estás ahí con él, en sus brazos porque él debe estar en su casa ahora pensando en ti (él está jugando fútbol en el playstation en casa de un socio en la sala de la casa).

Al evolucionar a la parte en que ya son una pareja – léase novios o lo que sea – entonces acosas al otro para sacar toda la información sobre su pasado y así cerciorarte de que son el uno para el otro. Estudió piano por dos años: tú también! tu solo tomaste 2 clases y a él lo obligaron pero no importa, eso ya los une. Su coche era ruso: el tuyo igual! no en balde ambos tienen problemas de escoliosis, Oh! eso también! No le gusta el helado de fresa: a ti tampoco! lo de él es el chocolate y lo tuyo la vainilla pero no importa, lo importante es que odian la fresa.

Después comienza a nacer el amor y es ahí donde les interesa el futuro y se persuaden el uno al otro de lo que quieren y que es lo que quieren en común. Se convencen con promesas de amor eterno y planean tener una casa grande con 3 hijos y 3 perros. Planean y discuten sobre los nombres de los niños y el de los perros sin llegar a un acuerdo pero no importa, ya habrá tiempo para eso. Ya comienzan a hablar de la boda (sobre todo ellas) y sobre el vestido, la recepción, la cantidad de invitados, el bufé, la luna de miel.

Bromas aparte, la pareja es esa persona que más entra en nuestro mundo y con quien la interacción es más fuerte, más intensa y más pasional, por eso no todo es real. Ahí surgen los mal entendidos y cuando la relación empieza a resquebrajarse (cosa que casi todas sufren, desgraciadamente) cada idea que nos formamos en nuestra cabeza a cerca del otro (como ya expliqué, irreal e idílica) sirve como arma (o “trapo sucio”) para herir al otro por “mentiroso” e “hipócrita” pues “nos dejó enamorarnos y pensar todas esas cosas que no eran verdad!”. Muy interesante.

Pero los amigos, ellos si nos conocen. Yo aún no me explico cómo sucede pues uno no se come a preguntas a los amigos, será porque con un amigo nos abrimos y de todo lo que decimos ellos entienden lo que está y lo que no está. No hay necesidad de explicarse mucho pues no existe el enamoramiento ni nada de eso, solo un cariño y un amor fraternal que nos deja conocernos con la cabeza fría. Esa es la actitud que prima en la amistad, el realismo y por eso tu mejor amigo es quien mejor te conoce sin necesidad de hablar siquiera.

Para mí el ser humano es la cosa más interesante que existe y de él su psiquis. Me gusta reflexionar sobre el tema y espero seguir haciéndolo en un espacio para reflexionar llamado “Ese animal llamado hombre”.


2 Nuevas Páginas…

Hace un tiempo vengo preparando una página para escribir “Crónicas sobre mi abuelita” y hoy publiqué la primera entrada “Sinopsis”. Este es el link, para los interesados.

Crónicas sobre mi abuelita

Espero ir contando anécdotas de mi abuela cuando era joven, de su niñez, de cuando yo era chiquitica y del mamey y todo lo que se me ocurra y recuerde. Ella está en Cuba y no la veo hace casi 3 años así que, no podré cerciorarme de que todo lo que aquí cuente sea real y no producto de mi imaginación pero bueno, eso es lo hermoso de la literatura… que nunca sabes dónde termina la realidad y comienza lo fantástico.

La segunda página que creé hoy es para agrupar la saga de Ana. Ya van varios cuentos y escritos referentes a ella y me pareció una buena idea darle esta distinción a tan recurrente personaje. Aquí el link:

Diarios de Ana

Seguiré agrupando todo lo que tenga que ver con Ana en esta página aunque podrán leerlo en Inicio.

Fin de las Noticias 😉


Crónicas sobre mi abuelita – I

Mi abuela es una de esas mujeres excepcionales.

Sinopsis.

Ya sobre esto he hablado en otros posts pero debo repetirlo aquí ya que es parte de su historia y de su origen.

Mi abuela es la cuarta hija – si no recuerdo mal – de 5 que tuvieron en común su madre y su padre y de 10 que tuvo su papá; los otros 5 con su segunda esposa. Sus primeros hermanos fueron 2 varones mayores que ella (Luis e Isreal) y una hembra mayor (María) y otra menor (Ángela pero todos le decimos Masi). Los otros hermanos me son casi todos desconocidos pero recuerdo a mi tío Fifi (José), profesor igual que mi abuela y muy ilustrado y el otro nombre que recuerdo es Carlos; evidentemente me faltan 3 pero no son importantes para la historia así que, ni modo.

Mi abuelita se llama Águeda Antonia Sánchez Hérnandez y nació un 13 de noviembre de 1940 aunque la inscribieron el día 30. Los cubanos deben saber que era normal que estas cosas sucedieran por aquellos tiempos, ¿qué no sucede en Cuba? 🙂 Aunque no tengo la explicación de por qué algunos niños eran inscritos en el Registro Civil otro día que no fuera el de su nacimiento real.

En el 1940, el Municipio Amancio Rodríguez, donde nació mi abuela, formaba parte de Camagüey según la División Político Administrativa que ha sido cambiada varias veces. En la actualidad, Amancio pertenece a Las Tunas; mi mamá, por ejemplo, es tunera ya que en el 66 cuando ella nació, ya había cambiado la DPA de nuevo. Cuando se habla de este tema mi abuela se pone muy territorial porque “ella es camagüeyana” y no le discutan! La entiendo, yo soy sanfrancisqueña, sanmiguelina y habanera, no soy de Hialeah, ni de Miami y menos de Estados Unidos, aunque aquí vaya a vivir más de mitad de mi vida – con suerte – y me muera también.

Yo no recuerdo muy bien a mi bisabuelo, ni siquiera recuerdo su nombre – y esto es casi un sacrilegio ya que mi abuela lo adoraba pero ella y ustedes deberán perdonarme ya que no tuve mucha relación con él y murió siendo yo una niña -. Si recuerdo que estuvo senil muchos años antes de morir y que lo cuidaba una hija o la esposa de un hijo de su segundo matrimonio. Creo que incluso se escapaba de la casa y a veces lo ataban para tenerlo controlado, ¡qué horror! No quiero abundar mucho en este tema pues puede que sea producto de mi imaginación ya que no recuerdo bien y no tengo a mi abuela para que me corrija.

Mi abuela Celia si permanece clarita en mi mente (bisabuela pero siempre le llamé “abuela Celia”). La recuerdo altiva, delgada, con pocas canas, media loca, jajajaja! Mi abuela habla de ella con mucho amor y aun en las fechas señaladas se pone triste porque ya no la tiene; recuerdo que murió cuando yo tenía como 10 años. Abuela Celia tenía su cuarto y en él había una cama, un escaparate y muuuuuchos libros; no se podía caminar por la habitación de tantas cosas que se escondían allí dentro. Mi abuela heredó esa manía, la de guardar cachivaches.

Ya dije que cuando mi abuela era una niña, sus padres se separaron y mi bisabuela no podía tenerlos a todos consigo, así que se quedó con mi tía Masi y mi abuelita y sus hermanos fueron por un tiempo a vivir con tíos y abuelos. Mi abuela fue a casa de una de sus abuelitas (no recuerdo si materna o paterna) y permaneció un tiempo con ella. Sé que mi abuela se llama Águeda Antonia porque así se llamaban sus abuelitas. También me cuenta que cuando una de ellas murió – mentiría si digo cuál – se pasó muchos días encerrada en su cuarto, berreando y pataleando, sin querer comer ni bañarse ni ver a nadie.

Luego regresaron con la madre y ella terminó de criarlos a todos. Sé que cuando triunfó la Revolución mi abuela alfabetizó campesinos en su pueblo y estudió magisterio. Toda su vida se la pasó estudiando y luego de ser maestra, profesora, directora, metodóloga y 20 cosas más, siguió superándose y trabajó en una empresa textil. Cuando mi mamá tenía como 19 años se mudaron para Ciudad Habana y allí mi mamá conoció a mi papá, me tuvieron a mi y ellas hicieron su vida en esta nueva provincia. Mi abuela conoció a su último gran amor (fueron 3 y ya los conocerán) y vivieron una relación muy linda mientras duró. Luego se fue a vivir con nosotros en San Francisco y yo me volví el centro de su vida.

A grandes rasgos, esta es la sinopsis pero, como lo dice el título, esto va de contar crónicas así que, prepárense a conocer a mi abuelita Águeda.


Ya es tiempo! – 4

Un Amigo no te juzga, solo comprende tus procesos y te estimula con sinceridad la aceptación de tu error.

Ya es tiempo! – 1

Ya es tiempo! – 2

Ya es tiempo! – 3

En agosto del mismo año ella conoció a una mujer en la que encontró todo lo que nunca tuvo en un hombre y se enamoró. Los cuatro conocimos el mundo de la homosexualidad, ella en carne propia y nosotros gracias a la onda expansiva. Fue increíble pues hasta ese entonces, habíamos jugueteado y coqueteado con ese mundo pero teníamos ciertos remilgos y prejuicios. Aprendimos a aceptar esta verdad y a comprender a quienes viven en ella. Crecimos.

El 6 de marzo de 2009 yo emigré a los Estados Unidos de América y todos ellos, ella incluida, quedaron atrás. No los he vuelto a ver aunque mantenemos la comunicación por correo electrónico. El cuervo ha ido desapareciendo gradualmente de mi bandeja de entrada y Kike, el pobre, nunca tuvo otra forma de mandarme sus “te quiero y te extraño” que a través de ella.

Solo me queda decir que Maday Hernández Quevedo es “mi persona” a lo Grey’s Anatomy. Ella es mi mejor amiga, mi complemento, quien mejor me entiende, mi sacerdote, mi anticristo, mi fiscal y mi abogada defensora, mi jueza, mi confidente, mi amiga… mi hermana! Nunca había escrito sobre ella aquí porque es muy doloroso recordarla, hablar de quién es y lo que representa para mi, confesar lo que me hace falta y compartirla. Está braa conmigo pues, como método de autodefensa, me paso días, semanas, incluso meses sin escribirle pues no entiende que me duele.

Le es difícil comprender que ella solo me perdió a mi pero yo perdí todo, todo lo que me hacía quién soy. Perdí mi identidad, mi país, mi hogar, mi familia y amigos, mi libertad – si, en Cuba yo era libre -, mi felicidad, mi tranquilidad, mi ser. En este país he aprendido y he intentado rehacer mi vida pero todo es nuevo y solo una pequeña parte de mi protagoniza esta obra de teatro – gracias mi camarero -. Todo lo demás se quedó suspendido en el estrecho de la Florida y lo más triste es que no lo puedo recuperar.

Con esto quiero que entiendan lo difícil que es ser una emigrante y el dolor que conlleva tomar esa decisión. Quiero que lean en mi alma lo mucho que les agradezco el leerme y acogerme en sus vidas. Yo lo tenía todo y decidí tomar un riesgo. No me arrepient ni lo haré nunca pero, siempre dolerá.

Para mi hermana. 


Ya es tiempo! – 3

La pasividad y la mansedumbre no implican bondad, como la rebeldía no significa salvajismo.
Práxedis Gilberto Guerrero

Ya es tiempo! – 1

Ya es tiempo! – 2

Explico: hay escuelas en Cuba que pasaron al programa “Batalla de Ideas”, que no explicaré pues es un tedio pero tiene que ver con la politiquería que se vive en Cuba y mucha comedura de mierda. Esas escuelas comenzaron a darle más importancia a la Integralidad del alumno, es decir, su disposición para con la Revolución (participar en trabajos voluntarios – obligantarios -, hacer guardias estudiantiles, limpiar, barrer, pintar, etc. Participar en marchas y eventos revolucionarios, pertenecer a las Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media y un largo etc) que a su rendimiento académico. De ahí la idea del ‘otro’ escalafón que opacaba el realmente importante a la hora de la verdad: la continuidad de estudios.

Yo me cagué en todo el mundo y no hice las prácticas requeridas en cuarto año, donde se supone que pongas en práctica todo lo aprendido. Me dediqué a la reparación de mi apartamento que fue por esas fechas y a seguir cantando y saliendo y disfrutando con ella, mi amiga. Al final ella hizo su tesis y alguien de la escuela le dijo que me convenciera para exponerla juntas y así fue. Nos mandaron a hacer el Servicio Social (esa es la manera de pagarle al Estado tus estudios, luego de una carrera son 5 años trabajando donde te ubique la escuela y luego de una carrera técnica son 2) juntas ya que para todo el mundo ella era una buena influencia para mi, jajajajaja! ¡Cómo nos reímos de eso ambas pues la disciplinada siempre fui yo y ella el desastre! Aun es así, déjenme acotar 🙂

En mayo del 2008, luego de un tiempo de peleas y problemas interminables con mi novio, ella conoció a un muchacho y lo catalogó en su mente como “el alma gemela de Yesi” y simplemente me habló de él, como al descuido. Yo no conocía su faceta de Celestina pero bueno, me conoce bien la condenada. Terminé con mi novio y comencé una relación increíble con el muchacho; ya todos lo conocen, lo he mencionado mucho: el cuervo. Ella había sido novia un tiempo antes de mi otro amigo, Kike y este último aun sufría de síndrome de abstinencia por ella.

Fue una época hermosa que no he contado pues no he tenido los huevos de recordarla siquiera. Espero poder sacarme los pedazos de recuerdos que tengo incrustados en el corazón, poco a poco y comenzar a contarles… algún día. Salíamos mucho y compartíamos juntos los cuatro; éramos muy compatibles, muy similares, muy genuinos y geniales.

continuará…


Ya es tiempo! – 2

La música constituye una revelación más alta que ninguna filosofía.
Ludwig  Van Beethoven

Ya es tiempo! – 1

Yo tenía un novio que consumía la mayor parte de mi tiempo por esa época pero igual comencé a relacionarme con ella y otra chica que nos acompañaba en las aventuras ‘botellísticas’. En segundo año comenzamos a vernos más pues, por azares del destino, decidimos ir a la escuela los mismos días y decidimos sentarnos cerca. Creo que yo me sentaba con la otra muchacha, detrás de ella. Comencé a ir a su casa y ella a la mía, a intercambiar juegos y series para entretenernos en nuestras respectivas computadoras. La carrera era lo de menos, al menos para mi era un hobbie.

Ella comenzó a llevar su guitarra a la escuela y recuerdo que un día tuvimos que esperar hasta la tarde para hacer una prueba de programación y estuvimos cantando y compartiendo con unos chicos de tercero. Ambos tenían guitarras y uno de los dos cantaba. La pasamos muy bien y a ella se le metió entre ceja y ceja que yo cantaba bien. A partir de ahí me dio por escribir canciones – no se asusten, fue solo una etapa, además, cuando eso aun no escribía cuentos – y ella sacaba la melodía ‘cacharreando’ la guitarra ya que es una guitarrista completamente empírica y de oído, incapaz de leer o escribir música; el solfeo está sobre valorado.

Según ella y antes de consultar a ningún experto, yo soy soprano y se dedicó durante todo el tercer año a mejorar mi rango vocal y a bajar mis tonos ya que tiendo a ahogarme en partes para contralto o mezzo. Me hizo aprender todo el repertorio de cantantes como Laura Pausini, Amy Lee de Evanscence, pasando por alguito de Celine Dion y Lara Fabian, hasta exprimirme con Sharon Den Adel de Within Temptation. Me hizo cantar, literalmente, aunque lo mío es natural y meto la pata en los aspectos más técnicos como por ejemplo, apoyarme en el diafragma o que no  me tiemble la voz en un sostenido.

En el camino me sirvió de consejera y paño de lágrimas pues la relación con el novio aquel comenzó – o así estuvo siempre – a resquebrajarse. Además, en tercero me dio por inclinarme hacia mi lado reaccionario y lo puse en práctica de la manera más cínica aunque sutil con la directora del Tecnológico, quier por cierto es una estúpida. Me ‘marqué’ y gracias a eso terminé en el último puesto en el escalafón por integralidad, cuando mis notas eran de 96 y tanto por el académico.

continuará…


Ya es tiempo! – 1

La amistad comienza donde termina el interés
Marco Tulio Cicerón


Había una vez una muchacha de lo más rara, de esas completamente incomprendidas y disonantes. Su mamá es una mujer normal, muy católica y llena de prejuicios pero esta chica la quiere y la admira. Su papá no la crió pero bueno, ¿quién no ha pasado por eso? El padrastro tomó el lugar del padre ausente y le dio un hermanito. Nuestra protagonista es un geniecillo amén de que nadie la comprende; es una chica brillante – en muchos sentidos, según su mejor amiga -. El padrastro es un ñame (referencia al tubérculo, para los cubanos esto quiere decir ser muy bruto, ignorante, etc) y le pasó los genes al pobre hermanito. Fin de la parte “orígenes”.

De donde viene y a donde va esta muchacha no es lo importante, lo que quiero que todos sepan es quién es y cómo es, al menos lo que yo sé de ella.

Mi conocimiento se remonta a sus 15 años, cuando comenzó a estudiar en el Tecnológico Gervasio Cabrera Martínez, en su Cotorro natal, la carrera técnica de Informática. El por qué: ella quería becarse en la Lenin (esta es o era la mejor escuela interna de la Habana, IPVC – Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas- habiendo otras por todo el país, pero el punto es que en ellas se reunían los mejores estudiantes del país. Hablo en pretérito porque todo ha cambiado mucho, pero esa es otra historia) pero se dio cuenta, inteligente como es, de que sería expulsada de la escuela ya que en Cuba el ser un genio no es suficiente la mayoría de las veces.

Por ese entonces, quizás antes, ella era una friki (roquera desde la raíz) y andaba sin cabeza, bebiendo, de nómada, fumando mariguana, teniendo sexo; disfrutando a su manera de su adolescencia. Llegó al Tecnológico con un pelo bello, rubio y crespo, por debajo de la cintura y algunas libras – según ella – de más. Quiere ser anoréxica pero su metabolismo no la ayuda – a Dios gracias -.

Recuerdo que por ese entonces yo me dedicaba a bailar 15 y generalmente me tomaba los lunes de descanso. Ella no iba los miércoles. Coincidíamos poco en clase durante el primer año, solo nos veíamos en las clases de matemática. Por sus venas corren números, no puedo explicarlo pero la matemática está en ella como las letras en mi. Ni recuerdo cómo, comenzamos a coincidir. La escuela queda a 2 kilómetros de la carretera central, por donde pasa en transporte público y eventualmente nos cansamos de la caminata diaria y comenzamos a pedir botella (ride, aventón).

continuará…