Archivo diario: abril 13, 2012

El Club del Buen Nieto.

Los abuelos, como héroes son tan necesarios para los niños, como las vitaminas. 

Joyce Allston

Y ya lista la encuesta, que comience la votación. Está programada para durar un mes así que, avísenle a todo el mundo para que lean a estos tremendos contadores de historias con abuel@s adorables y confieso, muy queridos por mi 🙂 aunque algunos ni siquiera me conocen. Yo siempre los leo y que amen a sus abuelos como yo a la mía, ya los hace merecedores de mi admiración.

Mis tres abuelas – Alejo3399  por Alejo

Papi – La Mariposa Cubana  por Carmen Luisa

Los dos engaños del abuelo – El Café de Nicanor  por Julio César

Abuela Blanca – La Torre  por Kyn

Huérfana de muñecas – Botellas al Mar  por Leydi

Mi ángel de la guarda – Un pedacito de Mar  por Marian

Mima Juana – Ojos a la N  por Nyliam

Aquellos ojos verdes – El Microwave  por Rafa


Al fin los Nominados…

Un abuelo es una persona con plata en el pelo y oro en su corazón.

Autor desconocido

Los Nominados

Me siento como Rigoberto Ferrera: “están listos para PEPE??”, jajaja! Conozcan a los nominados.

Mis tres abuelas – Alejo3399

Aquí conocerán a Mima, la bisabluela, a Icha, la hija de Mima y madra de la madre de Alejo y a abuela Josefa, la abuela paterna.

Papi La Mariposa Cubana

Aquí Carmen Luisa nos habla de su abuelito Oscar, pero ella le llama Papi y así se los doy a conocer a ustedes.

Los dos engaños del abueloEl Café de Nicanor

Julio César, el camarero, nos habla de su abuelo José, que vino de Galicia y como les tomó le pelo a todos.

Huérfana de muñecasBotellas al Mar

Y Leydi nos cuenta sobre su abuela Carmen y cómo deseó no tener tantas muñecas. Ella tiene varias entradas donde menciona a su viejita así que léanla a profundidad.

Abuela Blanca – La Torre

El Kyn de Leydi desde su Torre, nos cuenta sobre su abuela Blanca en una entrada nuevecita que me hizo editar todo esto pues no podía dejarlo fuera.

Mi ángel de la guardaUn pedacito de Mar

Marian comenzó su blog en 2009 homenajeando a Oliva, su bisabuela y les confieso que me ablandó el corazón. Vaya manera de inaugurar blog.

Mima JuanaOjos a la N

Nyliam nos presenta a su mima Juana y nos cuenta, desde elos más hondo, cómo es la presencia más real de su mundo.

Aquellos ojos verdesEl Microwave

Confieso que Rafa me sacó lágrimas al contar sobre los hermosos ojos verdes de su abuela Margot e incluso nos dejó el bolero para deleitarnos.

***

Espero que los lean y decidan a quién darle su voto. Próximamente les dejo la encuesta.


* What can I hold you with?

Un regalo de un hombre misterioso y encantador : Yan

* What can I hold you with? – Jorge Luis Borges (1934)

I offer you lean streets, desperate sunsets, the
moon of the jagged suburbs.
I offer you the bitterness of a man who has looked
long and long at the lonely moon.
I offer you my ancestors, my dead men, the ghosts
that living men have honoured in bronze:
my father’s father killed in the frontier of
Buenos Aires, two bullets through his lungs,
bearded and dead, wrapped by his soldiers in
the hide of a cow; my mother’s grandfather
–just twentyfour– heading a charge of
three hundred men in Peru, now ghosts on
vanished horses.
I offer you whatever insight my books may hold,
whatever manliness or humour my life.
I offer you the loyalty of a man who has never
been loyal.
I offer you that kernel of myself that I have saved,
somehow –the central heart that deals not
in words, traffics not with dreams, and is
untouched by time, by joy, by adversities.
I offer you the memory of a yellow rose seen at
sunset, years before you were born.
I offer you explanations of yourself, theories about
yourself, authentic and surprising news of
yourself.
I can give you my loneliness, my darkness, the
hunger of my heart; I am trying to bribe you
with uncertainty, with danger, with defeat.

Traducción:

¿Con qué te puedo retener?
Te dejo las magras calles, los atardeceres desesperados, la luna de los ásperos suburbios.
Te ofrezco la amargura de un hombre que ha mirado largamente la luna solitaria.
Te ofrezco a mis ancestros, a mis muertos, los fantasmas que otros hombres vivos honraron en mármol: el padre de mi padre asesinado en la frontera de Buenos Aires, dos balas atravesando sus pulmones, barbado y muerto, envuelto por sus soldados en un cuero de vaca; el abuelo de mi madre –con sólo veinticuatro años- dirigiendo una carga de trescientos hombres en el Perú, ahora todos ellos fantasmas sobre borrosos caballos.
Te ofrezco cualquier cosa que en mis libros se pueda guardar, cualquier acto de valentía o alegría de mi vida.
Te ofrezco la lealtad de un hombre que nunca ha sido leal.
Te ofrezco esa esencia de mí mismo que, de alguna forma, he salvado –esa que no comercia con palabras, ni trafica con sueños, y que permanece intacta ante el tiempo, las alegrías, las adversidades.
Te ofrezco el recuerdo de una rosa amarilla vista en un atardecer, años antes de que tú hubieras nacido.
Te ofrezco explicaciones sobre ti, teorías sobre ti, auténticas y sorprendentes noticias de sobre ti.
Te puedo dar mi soledad, mi lado oscuro, el hambre de mi corazón; estoy tratando de sobornarte con incertidumbres, con peligros, con derrotas.