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La buena esposa…

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Te amo, lo mismo
en el día de hoy que en la eternidad,
en el cuerpo que en el alma,
y en el alma del cuerpo
y en el cuerpo del alma,
lo mismo en el dolor
que en la bienaventuranza,
para siempre.

A mi esposa – Cintio Vitier

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IV

Dolores tenía 17 años cuando conoció a su esposo en el orfanato donde había crecido. Él siempre había sido un benefactor bondadoso, como su padre y el padre de su padre. Un día en que visitaba a la Madre Superiora y hablaban de su soltería, Dolores entró a la oficina, enviada desde la cocina con té y galletas.

– Lo que necesitas es una esposa, Edward. No entiendo cómo no has encontrado mujer aún. Tenemos cientos de huérfanas en esta casa. Mira, Dolores es una muchacha excelente, callada y es capaz de encargarse de una casa como Dios manda -. Dolores bajó la cabeza y se quedó de pie en una esquina porque hablaban de ella. Edward la miró lentamente y con seriedad.

– ¿Tu nombre es Dolores?

– Si señor, pero todos me llaman Lola.

– ¿Te casarías conmigo, Lola? – le preguntó con la misma naturalidad y simpleza con la que le había preguntado su nombre. Dolores se atragantó con sus propias palabras y no pudo responder. La Madre Superiora acudió, pronta, a su rescate.

– Cualquier mujer se sentiría orgullosa de tenerte como esposo, Edward!

– Pues bien, encárguese de preparar la boda, Madre Superiora – dijo y se levantó de la silla, hizo una reverencia a Dolores que seguía petrificada en una esquina, con los ojos muy abiertos y salió por la puerta, con la misma naturalidad con la que le había propuesto matrimonio a Dolores, cinco minutos luego de verla por primera vez en la vida.

La Madre Superiora se encargó de preparar una ceremonia pequeña ya que, ni Dolores ni Edward tenían a nadie más en el mundo con quien compartir su dicha. En un mes estuvieron casados y Dolores se fue a su luna de miel en Paris con su nuevo esposo, del que apenas sabía el nombre. En París estuvieron tres meses y allí fue donde Dolores escuchó hablar de la Casa de Madame Lefebvre por primera vez. Su esposo recibió a unos socios de negocio y Dolores, como buena esposa, se encargó de atenderlos. Cuando regresaba de la cocina con algo de beber para los caballeros, escuchó que hablaban muy animados de una casa en la que se reunían caballeros y damas de la aristocracia a realizar sus más perversas y mundanas fantasías.

– No es un burdel. Tengo entendido que se paga una membresía por acceder al lugar y que todo lo que sucede allí, de allí no sale. El negocio de Madame Lafevbvre son la perversión y la discreción.

Dolores estuvo escuchando detrás de la puerta hasta que cambiaron de tema. Así se le abrieron los ojos a cientos de “perversiones” que jamás había imaginado y se desató su curiosidad, que siempre había sido ávida.

Esa noche Dolores se sentía excitada y esperó a Edward desnuda, debajo de las sábanas. Cuando el esposo se metió en el lecho, con las luces apagadas, Dolores buscó su mano entre las sábanas y le besó los dedos. Le besó los dedos una y otra vez hasta que lo embarró de saliva y entonces llevó la mano del esposo hasta su vientre desnudo, bajo las sábanas. Recordando como ella misma se acariciaba bajo el camisón mientras las demás huérfanas dormían a su lado, situó la mano del esposo entre sus muslos mojados y rozó los labios delicados. Se retorció de placer al sentir los dedos húmedos de él y gimió con los dientes apretados.

Edward se excitó también y rápidamente se situó entre sus piernas y la penetró con firmeza y rapidez, mientras la besaba. Dolores se emocionó pues pensó que, finalmente, podría abrirse con su esposo y podrían experimentar todo lo que ella imaginaba en su fructífera mente, pero no fue así. El encuentro comenzó apasionadamente y así mismo concluyó, en cuestión de segundos. Edward se apartó de ella y salió del cuarto y por mucho que lo esperó, no regresó aquella noche. En la mañana Dolores lo encontró dormido en el sofá de la biblioteca, con un libro en el pecho y decidió con jamás volvería a intentar nada así. Se convenció de que debía ser una buena esposa y simplemente existía para satisfacer a su esposo, cuando y cómo él lo deseara.

Jamás hablaron del tema y tampoco tuvieron encuentros apasionados luego de aquella noche. Edward no era muy aventurero en la alcoba pero era un caballero y desde la primera vez la trató con delicadeza y cariño. Aunque no se sentía particularmente satisfecha, Dolores aprendió a amarlo y respetarlo por el hombre bueno que era. Apenas a un año de matrimonio su esposo cayó gravemente enfermo y se fue deteriorando, poco a poco a través de los dos años siguientes, hasta que murió. Para Dolores fue un golpe desgarrador pues verdaderamente había aprendido a amarlo y era lo único que tenía en el mundo, pero las últimas palabras de Edward en su lecho de muerte le ayudaron a comprender que su destino no era llorarlo eternamente. Las palabras fueron: “sé feliz, no importa cómo”.

… continuará.

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Un pedacito de Historia…


No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños.

Marco Tulio Cicerón

Por azares del destino llegó a mis manos un libro muy interesante. Es una especie de guía histórica de Roma y el Vaticano. Una muchacha que trabaja conmigo es la dueña y me lo trajo hoy para que lo viera. Es cierto que la Acrópolis griega me es más interesante que Roma pero, el Coliseo y la Capilla Sixtina también son maravillas que quiero ver con mis propios ojos algún día.

Lo más interesante del libro no es lo que cuenta ni las hermosas imágenes. Lo más increíble de todo es que vino de Italia en el equipaje de una madre como regalo a su hija amada. Es un libro que viene de allá, del mismo lugar del que cuenta y estuvo bañado del mismo viento que una vez refrescó a Miguel Ángel. El libro viajó desde la cuna del arte y lo pude hojear por un rato, escudriñando cada imagen – aunque me quedé con las ansias de beberme sus letras.

Se divide por paseos pues como dije, es una especie de guía y no solo cuenta sobre la Roma antigua. Además, trae un poster que retrata una maqueta inmensa de lo que fue Roma en sus mejores tiempos. Por la parte de atrás, este mismo póster tiene una fotografía de la Capilla Sixtina.

Cuenta además, sobre el Vaticano y su historia, mostrando vistosas fotografías que muestran la riqueza en la que viven los Papas – paradójico, no? Pero lo que más me gusta es el Coliseo romano. Tiene imágenes de cómo era en la antigüedad y cómo es ahora mismo. Se ven fotografías en las que algunos turistas lo visitan. Mi primer pensamiento fue: de estar yo ahí, recogería un poco de piedritas de la arena más famosa e histórica del mundo y las pondría en un pomito de cristal para recordar siempre de dónde venimos.

No sé a ustedes pero a mí la historia me apasiona y debo confesar que no toda. La historia antigua y sobre todo greco-romana es mi preferida. La mitología es otra de mis pasiones. Parece algo trivial pero el tener ese libro en las manos me hizo feliz, me sentí parte e algo más grande. Aún no sabemos con certeza de dónde venimos ni a dónde vamos, pero sabemos que vinimos de alguna parte… y que seguiremos andando.


Mujer, prodigiosa blasfemia…

Hoy es el día Internacional de la Mujer y yo soy muy feminista como para dejar pasar esta fecha… les dejo un poema.

Si Dios fuera mujer – Mario Benedetti.

¿Y si Dios fuera mujer? 
pregunta Juan sin inmutarse, 
vaya, vaya si Dios fuera mujer 
es posible que agnósticos y ateos 
no dijéramos no con la cabeza 
y dijéramos sí con las entrañas. 

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez 
para besar sus pies no de bronce, 
su pubis no de piedra, 
sus pechos no de mármol, 
sus labios no de yeso. 

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos 
para arrancarla de su lontananza 
y no habría que jurar 
hasta que la muerte nos separe 
ya que sería inmortal por antonomasia 
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico 
nos contagiaría su inmortalidad. 

Si Dios fuera mujer no se instalaría 
lejana en el reino de los cielos, 
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno, 
con sus brazos no cerrados, 
su rosa no de plástico 
y su amor no de ángeles. 

Ay Dios mío, Dios mío 
si hasta siempre y desde siempre 
fueras una mujer 
qué lindo escándalo sería, 
qué venturosa, espléndida, imposible, 
prodigiosa blasfemia.


Some random talking…

La semana pasada tuve unos días verdaderamente fértiles… tengo preparadas varias cosillas que he dejado guardadas pues, siempre luego de una tormenta de inspiración viene la calma provocada por la sequía de ideas. Esa sequía no ha llegado ya que tengo varias ideas que no he podido llevar a letras – por falta de tiempo – aunque están latentes en mi memoria, pero puede aparecer en cualquier momento.

Las dos últimas entregas de Una niñita en La Víbora están pendientes de publicación y créanme que siento nostalgia pues no quiero que termine. Supongo que seguiré contando anécdotas de mi niñez viborence – será este el gentilicio? – aunque sin un orden específico; hay tantas cosas aún por contar! Pero mi trayecto desde 5to a 8vo grado finaliza ya.

También tengo dos cuentos coloridos, jajaja! No es algo que planeé, simplemente sucedió. El color rojo es el protagonista del primero que escribí y es un diálogo entre dos mujeres hermosas: El rojo en el espejo.

El segundo es mi cuento más tierno, más cotton candy (algodón de azúcar), más fresita, más rosa. Precisamente el color rosado es el protagonista y me inspiré en mi canción preferida del grupo Air, Cherry Blossom Girl – y así llamé el cuento -. Cuenta una historia mitológica y fantástica, una historia de amor al más puro estilo homérico, como sacada de Mitos y Leyendas griegas.

Esperando también están dos proyectos de cuento y digo proyectos pues no he escrito ni una palabra 🙂 pero ambas ideas me rondan desde hace tiempo. Una historia de misterio y asesinato que se llamaría El sastre y viene por un sueño bien gráfico y vívido que tuve. Fue algo muy simple y la mayor parte de lo que sería el cuento es producto de la imaginación pero las imágenes de mi sueño fueron las que me dieron la idea. Una torre muy alta, sensación de vértigo – muy vívida -, piezas de maniquíes en las esquinas, cortinas de tul blanco, sangre… como dije, solo imágenes inconexas pero muy interesantes.

La otra idea, El hacedor de religiones y supongo que se imaginarán por donde viene la idea. Un hombre muy inteligente que vive de crear y proveer a los necesitados una salida pura y natural a sus interminables problemas: fe. Este sería un cuento cínico y comercial en el que hablaría de la tarea básica del vendedor: convencer, usando las religiones como trampolín. Como dije, bien cínico pero aún se queda en ideas.

También quiero escribir un poema o cuento o lo que salga, inspirado en una escena de El paciente Inglés que me ha estado acosando últimamente. Esta peli me sale hasta en la sopa y la contemplación del Bósforo me apasiona; la idea me acecha. Ese huequito bendito y hermoso que algunos – yo no, desgraciadamente – llevan con tanto estilo y sensualidad me ha inspirado.

Y así, se me ocurren ideas que por falta de tiempo y paz corporal no llevo a término. Estuve – aún estoy convaleciente – enferma, si así se le puede llamar al malestar estomacal acompañado de nauseas y vómitos. Oh! algunos somos tan sensibles y flojitos! Habiendo tantas enfermedades incurables, terribles, torturantes y crueles en este mundo… y yo me quejo de un fútil empacho… pero bueno, esa frivolidad no me deja escribir… qué hacer? 🙂

No soy supersticiosa y por eso comparto mis ideas con ustedes, sé que no se quedarán solo en ideas por mencionarlas, soy positiva y la dieta blanda acompañada de descanso y la mente positiva alejarán lo que habita en mi estómago y no me deja ser yo, jajajaja!


Se acerca el Fin de Año…

 

Aquí se les llama “Christmas” y son las Navidades.

En Cuba no se tienen este tipo de tradiciones. Por el fenómeno de la Revolución y las prohibiciones que hubo durante algunos años, la religiones católica y cristiana no son tan practicadas como en la mayoría de los países latinos e incluso aquí en USA. Se puede decir que el 50 % de la población cubana es agnóstica y un por ciento mucho más algo no va a la iglesia ni le reza a dios ni nada de esto, incluida una gran parte de creyentes. Otra gran parte es atea y entre ellos me encuentro. Me crié en una familia atea y con esto me refiero a mi madre, padre y abuela materna. Mi mamá es fácil de convencer así que digamos que es agnóstica pero mi abue y mi papi son completamente ateos, cosa que no tiene nada que ver con ser revolucionarios ya que mi abuela lo es y mi padre no. Es una simple cuestión de educación y la manera en que crecimos y nos criamos, con una gran parte de nuestra propia personalidad.

Además del bajo por ciento de religiosos en Cuba abunda la necesidad, sobre todo económica, que junto a esas prohibiciones que hubo por algunos años, nos enseñaron a no celebrar las navidades; al menos no en la magnitud ni de la forma que se hace en USA. En mi casa, por ejemplo, mis padres y yo, nos íbamos cada 24 de diciembre a una cena que hacía mi tía Amelia en la casa de mis abuelos paternos para toda la familia. Ella se pasaba el día cocinando y ponía todo, comida y esfuerzo; todo esto, con el sudor de su frente y el dinero que mandaba mi otra tía desde aquí para engordar la tradición familiar. Allí se comía de todo pues aunque la cosa se pasara mal el resto del año – cosa que en materias de comida no sucedía, en casa de mi tía Amelia siempre se comía bien y rico -, ese día, se le decía adiós a la miseria y nos sentíamos reyes – menos mi tía claro, que trabajaba como una mula la pobre -. Nos uníamos a veces hasta 30 personas y la pasábamos genial.

Para el 31, nos íbamos a casa de otro tío o amistad de mi papá… realmente no tengo muchos recuerdos del 31 pues mi mamá es una cocinera de supervivencia nada más, no es que le guste ni que cocine muy bien; ella resuelve y calienta, jajaja! Si recuerdo que en mi casa, como en casi todas las casas de Cuba, en fin de año se priorizaba el dinerito para comprarnos una mudita de ropa cada uno de nosotros 3. El cubano prefiere vestirse bien a comer, eso lo sabe todo el mundo; somos muy exigentes y nos gusta lucir bien. Mi papá era zapatero y nunca hubo carencias así que para el 31, siempre tuve, al menos, una muda de ropa y un par de zapatos nuevos.

Sobre los reyes magos, ya les dije. En mi casa no se creía en dios así que nunca me contaron de Santa Claus ni de los Magos, ni nada de eso. Mis padres venían de vender zapatos en la Feria del Curita y se aparecían con una bicicleta, unos patines o un atari, pero lo hacían cualquier día. No había fechas específicas de festejos, simplemente me llevaban regalos cuando se podía y cuando veían algo que les gustaba para mi. Realmente yo nunca pedía nada, me entretenía con cualquier cosa y prefería mataperrear en la calle – en el río o en los placeres -, antes que los juguetes sofisticados. Tenía un alma simple y libre; por suerte, aun la conservo.

Ya con 16 años y viviendo sola en mi casa, comencé a hacer mi propia cena de fin de año… pero esa es otra historia.

En Cuba tenía uno arbolito como de medio metro. Era muy pequeñito pero era mío y lo armaba en diciembre y lo desarmaba nuevamente en enero. Era bonito comprar bolitas de colores y ponerle las lucesitas y escuchar la musiquita. Era muy divertido! Aquí aun no he tenido el primero, espero el próximo año poder comprarlo y divertirme decorándolo.

Este espíritu navideño, esta costumbre si me gusta, porque le veo más sentido desde mi punto de vista de cubana. No me gusta festejar como los americanos; no creo en dios ni me gusta el pavo, ni creo que mi comida me la provea dios ni un carajo, pero el llegar al final de un año si me da alegría… esperar un nuevo año me da esperanza; no tiene nada que ver con dios, es simplemente una etapa muy linda del año donde uno se inspira para decorar, para poner un arbolito y pretender la nieve (ni nacimientos ni nada de eso) y hacernos regalos como en Cuba, que era la única época del año donde festejábamos y tirábamos la casa por la ventana dentro la posibilidad de cada cual. Pero es bonito por los niños que reciben un regalo (a veces el único regalo de todo el año) y porque se acaba un año y llega otro, eso a mi me da la fuerza de seguir y me parece algo muy lindo.

Estas costumbres quiero enseñarlas a mis hijos porque quiero que mis hijos sean cubanos y criarlos como cubanos, como me criaron a mi, sin suntuosidades, sin premios no merecidos, sin la malcriadez y la bobería de los gringos. Quiero que mis hijos sean como yo, que pasen un poquito de trabajo (entiendan lo que quiero transmitir) en conseguir las cosas para que sean humildes y trabajadores como yo. No quiero gringuitos que no hablan español y que odian o reniegan de todo lo cubano y latino, no quiero eso. Quiero que jueguen pelota en vez de PS3, que coman congris y carne asada con ensalada en vez de Mc. Donalds, que tomen agua y jugos naturales antes que coca cola, quiero que lean a Julio Verne en español antes que Harry Potter en inglés. Que sean mis amigos y me cuenten todo, que me busquen para hablar pues no quiero señales de STOP en sus puertas – dios los libre y los ampare! 🙂 -. Que sepan lo que es un reberbero y la libreta de abastecimiento, un bache y una tendedera, una antena de bigotes y unos chupa-mea’o. Quiero que amen y veneren a sus abuelitos como yo he hecho y seguiré haciendo con los míos. Quiero sepan de donde vienen sus padres y que respeten eso por sobre todas las cosas y aprendan a analizarlo y lo comprendan antes de pedir que le compremos una bicicleta o un Xbox. Quiero que estudien y saquen buenas notas para hacernos orgullosos a su padre y a mi, no para ganarse un regalo o un premio. Quiero que sean como yo, por eso quiero criarlos como me criaron a mi. Se que tengo que luchar contra un sistema y contra el universo para lograrlo pero quiero que mis hijos sean cubanos como yo y sufran y amen su cubanía como yo; no quiero que sean autómatas de este sistema productor de obesos y superficiales… es difícil pero al menos lo intentaré.

Tendrán su arbolito, sus regalos a fin de año, su cena criolla e historias de cuando yo era chiquitica y del mamey, dándole sabor a sus vidas. También les daré la opción de honrar el país en el que nacerán, pero sin olvidarse que nacieron de un vientre cubano.


Thanksgiving y una cubana…

El jueves me levanté temprano; ya es una costumbre que los días que no trabajo me despierte a más tardar a las 8 am. Para los que no saben, en Estados Unidos se celebra el cuarto jueves de Noviembre el “Día de Acción de Gracias”, por la tradición europea de fiestar a la recogida de sus cosechas. Existe la polémica pues según algunos la primera celebración en USA fue llevada a cabo por los españoles en 1565 pero según otros, la primera fiesta fue en Virginia en 1607 por los americanos. Da igual cuando fue, lo que interesa es que la tradición viene de los europeos que celebraban la recogida de sus cosechas y al llegar acá, lo mezclaron al hecho de encontrar una nueva tierra, libre y fértil donde proseguir sus vidas. Más o menos de eso va.

La cena tradicional se compone del pavo asado al horno, que solo algunos gringos saben preparar y que no quede endiabladamente seco y desabrido, puré de papas, el green beans casserole que es habichuelas con una salsa de no se qué que se mete al horno y queda como un tambor de papas, pero de habichuelas y esta salsa gruesa, también maiz dulce y una salsa de arándanos para contrastar el sabor agridulce de la fruta a los sabores salados de la carne y los frijoles. De postre se consumen por igual el pican pie (pastel de nuez), pumpkin pie (pastel de calabaza) y apple pie (pastel de manzana).

La idea, como lo dice el nombre, es dar gracias. En principio se agradecía por la recogida de las cosechas y el tener alimentos y ahora es por cualquier cosa. Lo gracioso es que desde la mañana del jueves comencé a recibir los típicos mensajes de texto de “Happy Thanksgivig” de partye de dos o tres contactos, por ejemplo, mi amiga y compañera de trabajo, María. Ella salió de Cuba para España con 6 años y de allí, con 9, se vino a USA. Obviamente, ella creció con esta tradición; es entendible. Otro mensaje fue de Yeni – la recuerdan del post del río asqueroso? -. Les conté que Yeni lleva acá como un año y pico, a todo dar 2 años; ella llegó un años y algo después que yo y aun no cumplo los 3 aquí.

A ver, daré mis impresiones personales a este respecto y espero que nadie se sienta directamente eludido o criticado, cada cual con sus costumbres y respetadas sean.

Yo particularmente no celebro thanksgiving, la única alegría que me trae la llegada de ese día es que, afortunadamente, no tengo que trabajar y, que el día después, el Black Friday, bajan todo en las tiendas y nosotros los pobres, podemos aprovechar y comprar alguna que otra cosita con nuestros hambrientos salarios. No tengo motivos de agradecimiento y menos aun si analizamos que soy atea, es decir, no le encuentro el sentido a agradecerle a Dios que en mi mesa haya comida ese día.

No critico a nadie pero me parece gracioso lo rápido que mis compatriotas, que mis congéneres, que mis compañeros de juegos de infancia, que los míos de allá de Cuba, que ahora están acá… esos que desayunaban un pan de la bodega, se acogen a las costumbres americanas. No es que lo vea mal, simplemente me parece gracioso, interesante, ver la metamorfosis que sufren los cubanos en este país. Salen de un país donde lo más importante un día es marchar bajo el sol gritando consignas de ¡VIVA! delante de la Plaza de la Revolución y de un día a otro lo más importante es matarse en el supermercado por un pavo – que ni siquiera saben cocinar -, para darle gracias a Dios por lo que sea y entrar en el reino de los cielos y en el de los americanos. Ya dije, no critico a nadie y espero no sonar muy dura pero no deja de parecerme la mar de interesante y gracioso. Somos los seres más dispuestos a cambio que existen en este mundo. Eso es interesante!

Bueno, mi esposo y yo nos debatíamos entre ir al parque Amelia – no crean que me olvido de el post prometido, simplemente no ha llegado la musa para hablar de él -, a hacer una especie de picnic – deseo que se frustró en Cuba con el Parque Lenin; siempre quise hacer un picnic y al final, entre una cosa y otra, nunca lo hice -, y alquilar dos bicicletas para recorrer el parque, o irnos al cine a ver la peli Immortals que se estrenó el 11-11-11, en 3D. el debate vino de que no podíamos gastar alrededor de $30 en el parque, pagando la entrada y las bicis pues llevábamos la comida y además pagar alrededor de otros $30 en el cine por ver la peli en 3D. Increíble pero cierto. Para todos aquellos que piensan que “la yuma” es un vacilón, mi marido y yo no podemos gastar todo ese dinero muy a menudo. La vida no es color de rosas; pero ese es otro tema.

Finalmente decidimos ir al cine y no lo lamentamos. La peli está muy buena pero el impacto fue experimentar el cine en 3D. Ya les contaré.

Siguiendo con el Día de Acción de Gracias, compramos unas chuletas de puerco y las freímos en una sartén y ese fue el plato fuerte de nuestra cena. Eso si me gusta!

Quiero que comprendan que cuando vine a USA sabía que mi vida cambiaría radicalmente, no vine engañada, pero me rehúso a perder mi identidad. No me convertiré al cristianismo, ni cambiaré la carne de puerco – deliciosa y llena de colesterol -, por el desabrido y seco pavo, no daré gracias a dios por proveer comida para mi mesa cuando soy yo la que se muele el lomo trabajando para pagarlo todo, no asesinaré mi naturalidad y desenfado de cubana por intentar convertirme en una “cubiche” a los americano. Como dice Calle 13, una “gringa wanna-be”. Esa no soy yo y me niego a alejarme de mi cultura y mi cubanismo.

Yo celebro con carne de puerco, chicharrones, yuca con mojo, ensalada de col y tomates, arroz moro y mis dulces son los casquitos de guayaba, el dulce de coco, las cremitas de leche. Eso no quiere decir que yo no consuma otros alimentos y que no pruebe cosas nuevas, pero cuando pienso en “fiesta” lo primero que me viene a la mente es una ‘cajita’ de comida criolla, no otros alimentos. No quiero cambiar y no quiero salirme de mis raíces pues esa es la que soy y quiero seguirlo siendo. Vine a este país a mejorar mi estilo de vida, a crecer profesionalmente, a formar una familia pues, fuera de todos los problemas políticos que hay en Cuba, quiero un mejor nivel de vida para mis hijos. Esa es la razón más fuerte que tengo para estar de este lado, pero quien soy: una cubana con todas las letras, no me lo quita nadie. Por eso no como pavo en thanksgiving 🙂


Diario… de una que murió y vio a Dios.

Esto no clasifica siquiera dentro de “cuento” y jamás ha sido editado. Lo conservo de casualidad, gracias a quien me dio el pie forzado para escribirlo, que respondió al correo. Perdí todos mis enviados así que de no haber respondido él, todos mis contactos tendrían mi “cuento” sin tenerlo yo…

Se los dejo, encabezado con lo que escribí en aquel correo de enero, 2010.

***

un buen amigo gusta de ponerme situaciones y hacerme preguntas… (…) una de esas preguntas fue “Mueres, y eres arrastrada por una fuerza (de los que venden meriendas de 1 cuc en Cuba) que se hace llamar SanPedro…. que le dices???”

Para José Javier Señaris Carballo (Pepe)

Morí y vi a Dios.

Por qué me preguntas qué le diría al tal San Pedro?? argh! eso es demasiado! morirse para verle la cara al gran hijo de puta??? se  supone que SP es dios… no?? bueno… asumo que sip…

Me daría seguramente un ataque de risa… por la gran ironía de la  vida… y luego de secar mis lágrimas me asomaría y comenzaría a gritar “ESTABA EQUIVOCADA!!! EL HIJO DE PUTA SI EXISTE!!!”… luego voltearía hacia él y le diría “bueno… ya viste… ese hijo de puta vendrías siendo tu” y si dios tiene el mismo sentido del humor (y  negro que tengo yo) me diría “si… lo se” y sonreiría tristemente…

“Tomas café?” me diría brindándome un asiento… “ah! eres dios y no lo sabes??” (típco… surruraría)… “te escuché… y no… no puedo saberlo todo de ti”… “ah… ok… entonces dime… cuántas personas mueren cada segundo?? y cómo tienes tiempo de brindarles café a todas… o es que tengo un VIP por atea?? O.O”… “jajaja” sonreiría… al final le caigo bien al mutherfucker… “soy dios… no?”… me daría esta obvia respuesta esperando que, OBVIAMENTE lo comprendiera… “la vida es complicada… eres dios… esa es tu respuesta… vamos! acabas de decirme que no lo sabes todo… pero si tienes completo control sobre el espacio-tiempo?? raro funcionamiento el de este lugar”… “olvídalo… demasiado complicado… y es cierto… soy un tipo complicado”… “ah! complicado? uhmm… qué bien! y qué haces brindándome café… que de hecho… no bebo… solo cuando tengo sueño… y supongo que acá… o a donde quiera que vaya no voy a dormir más… así que…”… “digamos que todo el mundo debe rendirle cuentas a dios… el café es una cortesía… técnicamente esto es igual que allá… créeme que vas a seguir durmiendo… comiendo… esos cuentos de la biblia… un embuste por cierto… no son confiables… pudiera hacer algo al respecto… pero me divierte ver a los creyentes… son tan hipócritas!!!!”… mi cara O.O…

“Ves por qué siempre te llevé tan mal?? eres un cínico! y perdóname que te lo diga… pero es la pura verdad… pudiste ayudarme en mi punto… no crees??”… “jajaja… jamás necesitaste de mi ayuda para defender nada… llegaste al mundo con la suficiente hostilidad como para defenderte tu sola”… “eso quiere decir que no tienes nada que ver con los nacimientos ni nada de eso??”… “claro que no… no creé al hombre… siempre he estado acá… o supongo que surgí cuando todo surgió… ni recuerdo… demasiado tiempo… ustedes siempre hacen las cosas como quieren… yo nada tengo que ver… solo observo… y es cierto que pudiera hacer algunos cambios… pero sinceramente no me gustan los daños colaterales del efecto mariposa… viste esa peli Bruce almighty?? genial eh?? ese es el punto”… “JA! siempre sospeché que si dios existía sería un tipo bien simpático… ves las pelis y todo! bestial!”… “algo he de hacer para no aburrirme… no??”… “supongo” silencio…

“siempre he tenido tantas preguntas…”,pienso… “adelante”… “ah! me puedes leer la mente?”… “no realmente… pero todos preguntan y alguien tan curioso como tu… no puede ser la excepción”… “smart!” le digo… “bueno… qué bolá con el hambre en África?” lo miro con ojos acusadores… “no es mi jurisdicción… no es mi culpa… y realmente no puedo hacer nada… ustedes los hombres… los ateos… y los no fanáticos hacen muy buen trabajo en la tierra… no me necesitan… además… debe existir balance para que no surja el caos”… “el calentamiento global? las guerras? la desertificación y la sequía? los cataclismos??”… “debe haber balance”… “típico!”… “continúa”… “Adán y Eva… ya ya… se que la biblia es un cuento de caminos… pero de alguna manera ha de haber surgido el hombre”… “Evolución… selección natural… Darwin fue un genio… faltaron detalles… aun les faltan muchos detalles a los hombres por descubrir… detalles que ni yo mismo conozco realmente… pero ya te dije… lo hacen muy bien sin mi”…

“joder! siempre estuve en lo cierto! y tu qué pintas entonces??”… “jajaja… bueno… ahora estás muerta y estamos teniendo esta conversación… alguien tiene que mediar porque el balance prevalezca… ese soy yo”… “y qué sentido tiene esta conversación? ya me morí”… “cierto… pero algunas personas merecen respuestas… no es justo quedarse sin saber… lo que siempre me gustó de ti fue tu avidez por el conocimiento… digamos que… a pesar de todo… me caes bien”… “JA! te caigo bien?? a pesar de todo??”… “claro! me achacaste muchas culpas que no tengo”… “hey! siempre dije… ‘si existiera’… además… yo nunca te eché la culpa… simplemente cuestioné tu omnipotencia… y al parecer… no estaba tan errada”… “siempre difícil discutir contigo”… “por algo me invitaste a un café”… “y siempre creída”… “misma respuesta”… reímos ambos… “entonces… qué? hay una puerta o algo?? la vida eterna esa que le llamaban?? qué viene ahora??”… “ya lo verás”… “bah! es una comunidad o algo?? cómo los organizas?? por regiones?? por idiomas?? por tipo de muerte??”… “a quiénes?? no no! no hay nadie más”… “para colmo tengo que pasar la maldita eternidad sola??? si te caigo bien deberías saber que adoro conversar… me aburriría eternamente y comenzaría a comer flores sagradas… y a caminar en 4 patas por todo el paraíso… así se llama?? eres cruel!”…

“jajajaja… no estás muerta… yo no existo… es decir… dios solo existe en la cabeza de cada persona… si existo… pero soy uno solo para cual… cada quien tiene su versión… la tuya soy yo… como no crees en mi… si existiera… hipótesis a la que siempre le dejas un margen… casi nulo pero real… pudieras estar equivocada… no?? esta es la imagen que tienes de mi”… “oh! interesante… todo el mundo tiene una cita contigo cuando se muere??”… “no… y no estás muerta”… “supongo… ya me extrañaba no recordarlo… siempre tuve buena memoria”… “cierto”… pensativos… “YA! déjame adivinar… dios es mi consciencia! eh???” le digo moviendo las cejas y dando brinquitos… “EXACTO!”…