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Some random talking…

La semana pasada tuve unos días verdaderamente fértiles… tengo preparadas varias cosillas que he dejado guardadas pues, siempre luego de una tormenta de inspiración viene la calma provocada por la sequía de ideas. Esa sequía no ha llegado ya que tengo varias ideas que no he podido llevar a letras – por falta de tiempo – aunque están latentes en mi memoria, pero puede aparecer en cualquier momento.

Las dos últimas entregas de Una niñita en La Víbora están pendientes de publicación y créanme que siento nostalgia pues no quiero que termine. Supongo que seguiré contando anécdotas de mi niñez viborence – será este el gentilicio? – aunque sin un orden específico; hay tantas cosas aún por contar! Pero mi trayecto desde 5to a 8vo grado finaliza ya.

También tengo dos cuentos coloridos, jajaja! No es algo que planeé, simplemente sucedió. El color rojo es el protagonista del primero que escribí y es un diálogo entre dos mujeres hermosas: El rojo en el espejo.

El segundo es mi cuento más tierno, más cotton candy (algodón de azúcar), más fresita, más rosa. Precisamente el color rosado es el protagonista y me inspiré en mi canción preferida del grupo Air, Cherry Blossom Girl – y así llamé el cuento -. Cuenta una historia mitológica y fantástica, una historia de amor al más puro estilo homérico, como sacada de Mitos y Leyendas griegas.

Esperando también están dos proyectos de cuento y digo proyectos pues no he escrito ni una palabra 🙂 pero ambas ideas me rondan desde hace tiempo. Una historia de misterio y asesinato que se llamaría El sastre y viene por un sueño bien gráfico y vívido que tuve. Fue algo muy simple y la mayor parte de lo que sería el cuento es producto de la imaginación pero las imágenes de mi sueño fueron las que me dieron la idea. Una torre muy alta, sensación de vértigo – muy vívida -, piezas de maniquíes en las esquinas, cortinas de tul blanco, sangre… como dije, solo imágenes inconexas pero muy interesantes.

La otra idea, El hacedor de religiones y supongo que se imaginarán por donde viene la idea. Un hombre muy inteligente que vive de crear y proveer a los necesitados una salida pura y natural a sus interminables problemas: fe. Este sería un cuento cínico y comercial en el que hablaría de la tarea básica del vendedor: convencer, usando las religiones como trampolín. Como dije, bien cínico pero aún se queda en ideas.

También quiero escribir un poema o cuento o lo que salga, inspirado en una escena de El paciente Inglés que me ha estado acosando últimamente. Esta peli me sale hasta en la sopa y la contemplación del Bósforo me apasiona; la idea me acecha. Ese huequito bendito y hermoso que algunos – yo no, desgraciadamente – llevan con tanto estilo y sensualidad me ha inspirado.

Y así, se me ocurren ideas que por falta de tiempo y paz corporal no llevo a término. Estuve – aún estoy convaleciente – enferma, si así se le puede llamar al malestar estomacal acompañado de nauseas y vómitos. Oh! algunos somos tan sensibles y flojitos! Habiendo tantas enfermedades incurables, terribles, torturantes y crueles en este mundo… y yo me quejo de un fútil empacho… pero bueno, esa frivolidad no me deja escribir… qué hacer? 🙂

No soy supersticiosa y por eso comparto mis ideas con ustedes, sé que no se quedarán solo en ideas por mencionarlas, soy positiva y la dieta blanda acompañada de descanso y la mente positiva alejarán lo que habita en mi estómago y no me deja ser yo, jajajaja!

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Golpes de la vida…

Hoy no me siento bien, unos minutos antes de las 7 am sonó el teléfono. Era un amigo avisando que su abuelo había muerto.

Hace casi un año el señor sufrió un infarto que lo puso al borde de la muerte y nuestro amigo pasó por una etapa de incertidumbre y zozobra que vivimos junto a él por la cercanía emocional que nos une. El corazón del abuelo era fuerte pues este no era el primer infarto que sufría y rebasaba, pero ya no pudo más.

Cuando sonó el teléfono y mi marido lo contestó lo supe, lo presentí y me quedé en silencio, fingiendo dormir. Enseguida mi estómago se transformó y aún conservo una sensación rara, como de susto, como si esperara algo malo cuando realmente ya pasó. No sé por qué pero me siento mal y no me gusta la sensación de que más malas noticias vienen junto a esta. Ojalá no.

Estas cosas me hacen pensar en lo mucho que quiero a mi abuela y lo lejana que veo su partida. Ella está lejos y llevo casi 3 años sin verla, sin abrazarla, sin poner mi cabeza en su hombro viejito y huesudo, sin verla a los ojos.

Cuiden a sus seres queridos y no retrasen esas cosas que deben decirles, no demoren las muestras de amor, nunca sabemos cuando nos van a dejar o cuando nosotros los vamos a dejar a ellos. La vida es corta e incierta, aprovechen su tiempo sabiamente.


ay mamacita que dolor!

Esto es rapidito, just to let you know, mis queridos cómplices.

Aquí me encuentro, en mi siempre vasta pero hoy, increíblemente breve, hora de almuerzo. Anoche me dormí como a las 12 am, luego de ver el final de una peli que me gustó – trataré de rastrearla estos días para verla completa -. Entre pesadillas y dolor, mi subconsciente engañó a mi cerebro – o viceversa, les dejo la investigación a ustedes -, para hacerme creer que había consumido ya mis 6 o 7 horas de sueño. Desperté con terribles cólicos y tuve que “evacuar” todo mi malestar en el baño, entre dormida y despierta, para beneplácito de mi pancita. El caso es que logré seguir durmiendo al fin, pero desde las 6 am estuve esperando a que sonara el reloj. La vigilia causada por la alteración de mi sistema no me dejo descansar. Al levantarme vomité un poco de líquido pues no tenía nada en el estómago, y me fui a trabajar.

Aquí estoy, luego de comer unos bocados, con una sensación de flojera por el malestar de mi estómago. Mi amor me dio unos besitos en la pancita para que se me curara – sana culito de rana -, y me trajo el almuercito.

Me siento mal…

En estos momentos, por mucho que los demás te quieran, mimen y cuiden lo único que añoras y deseas en silencio, son dos manos suaves: una en la frente y la otra en la pancita, y un beso cálido en la mejilla…

Que vengan de mamá.