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Los que se van y los que se quedan…

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Del nicho helado en que los hombres te pusieron, 
te bajaré a la tierra humilde y soleada. 
Que he de dormirme en ella los hombres no supieron, 
y que hemos de soñar sobre la misma almohada.

Los sonetos de la Muerte – Gabriela Mistral

Los gringos se tiran tres peos pa sus padres. Los ponen en un home a que se mueran viejos y solos. Los gringos arman mucha algarabía si se le rompe la pata a una silla o el perro le muerde el sofá. Por eso si una cubana que trabaja entre gringos deja de ir al trabajo por una semana porque se le murió su abuela, los gringos lo ven como un acto extraterrestre, ya que para ellos su viejos padres son un bulto y sus abuelos, más viejos, son más bultos aún.

Una muchacha que trabaja conmigo, cubana, una de tantas a quienes crían sus abuelas… como yo, acaba de perderla en la batalla contra la vida y la vejez. En este momento yo soy la única que la entiende. Todos mis abuelos están muertos menos Aguedita y aunque no fueron pérdidas particularmente duras en mi por la falta de roce y porque mi abuelo murió cuando yo era una niña, entiendo que sufre. Lo entiendo más que cualquiera de los gringos que no entienden nada de nada.

Le pregunté cómo se sentía y me dijo que ya ni sabía. Le vi el vacío en los ojos, le el alma vacía a través de los ojos. Comenzó a llorar.

Me sentí culpable pues le traje el recuerdo. Me sentí culpable porque a mi también me dolió. Me sentí culpable pues el “cómo te sientes” es una pregunta estúpida y forzada, una manera de expresar unas condolencias que no sabes expresar, que simplemente no se pueden expresar. Me sentí culpable por no callarme la boca y pasar por su lado como si nada hubiera pasado. No creo que cuando a uno se le muere alguien le importe mucho o necesite mucho el consuelo de alguien más. Supongo que cuando a uno se le muere alguien a quien quiere uno quiere que todo el mundo se muera, uno quiere morirse uno.

Y cuando la abracé y le besé la frente, intentando llevarme un poquito de su dolor en los brazos, para tragármelo yo o echarlo al viento de la calle, no me sentí mejor. Me sentí más miserable pues recordé que nadie es eterno y que algunos simplemente tenemos un poquito más de tiempo que otros para ser felices pela vida es y seguirá siendo una cabrona de mierda.

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Cuba y una hedonista…

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Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.

Proverbio alemán

 

Dicen que Cuba es un estado de ánimo… creo que es cierto.

Un viaje relámpago fue lo que programé, no le dije a nadie hasta última hora pues me he anunciado tanto como la coca cola y al final, nunca llegaba.

A mi abue, mamá y mi padrastro los cogí fuera de base pues estaban en medio de una construcción y el mismo día que llegué estuvieron pintando hasta que se montaron en el carro para irme a buscar. A Maday y Dayani las agarré de sorpresa pero igual tenían que venir a la Habana para el sábado después así que la hice adelantar el viajecito. Al camarero lo hice dejar asuntos de familia delicados e importantes para correr a mi encuentro y retirarse al día siguiente. A mi cuervo del alma lo hice perder un día de trabajo pero creo que valió la pena aunque hubiera querido abrazarlo más. A Deyma la hice ir a trabajar con el sueño de una noche (madrugada realmente) en G, cogiendo frío y sereno. Pepe al otro día tenía clases y no se abrigó suficiente. A Alecito se le pasó la parada y tuvo que salir del monte en el que vivo (San Miguel del Padrón) para regresar a su 10 de Octubre solito. Mar y Rafa me esperaron pero llegué tarde y se fueron, otra vez será. Los demás, me dejaron quemaísima 🙂

Llegué con la garganta medio cómica y a las 2 horas ya estaba ronca, ronquera que me alejó del canto aunque no de la cháchara, amén de tener que llegar a trabajar hablando por teléfono, jejeje! Pero valió la pena!

Fue muy lindo pues mi mami, abue y padrastro estaban esperándome. Pero no solo ellos, mi hermanita Maday y cuñi D también. Al pimero que divisé en la multitud fue a Karasu. Estaban también Julito y mi suegro. Nos fuimos del aeropuerto a conocer a la familia política en Alamar y de ahí a mi San Fco de siempre. Nos encerramos en mi casita que es bien pequeñita y aunque, éramos muchos, nos la arreglamos para sentirnos bien – o al menos yo me sentí muy bien. Julito amenizó con juegos mientras los vejetes dormían. Se me fueron él y Karasu en la mañana pues el segundo día era para mami y abue.

Como a todo cubano que va para allá desde la yuma, no podía faltarme el drama. Me acosté a dormir por 2 horas y mi abuelita – de 72 años – se me escapó en una guagua para la Víbora porque tenía que buscar el pan. Por otro lado, mi mamá montó en cólera porque mi padrastro se fue a trabajar y no quería ir a ningún lugar conmigo pues le dolía la cabeza. Realmente fue un ataquito de cul* que le dio, mezcla de celos y obsesiva posesión. Si, tuve que ponerme soez y por un momento, hasta recuperé la voz mientras me defecaba en todo el mundo y gritaba que si no se ponía pa’ las cosas me iba pa’l carajo – queriendo decir aeropuerto – a esperar el condenado – usé palabras más fuertes, créanme – avión para regresarme aquí.

Bueno, es normal, siempre pasa y todo el mundo se relajó y finalmente anduvimos la Víbora y San Fco en guaguas de a peso y máquinas de alquiler. Es raro que casi no comí nada, supongo que el catarro me tenía inapetente y solo hice 3 comidas en todo el tiempo que estuve allí.

La segunda tarde me cayó Kike. Solo escuché los gritos desde la acera y cuando salí a abrirle la reja que estaba cerrada ya el brincaba – a 2 metros y medios de altura – para cargarme y abrazarme y llenarme toda de besos. Con Kike fue muy lindo pues es el único con el que no he podido comunicarme en 3 años y medio pero sentí su calor como el día que me vine para acá. Somos muy compatibles y nos queremos muchísimo. Para qué decir que fue el único que me hizo llorar un poquito; él es muy sensible.

Esa noche todo el mundo se portó bien y como a las 10 nos fuimos Kike y la novia, Maday, D y yo rumbo a la parada para irnos a G donde Karasu estaría esperándonos, junto a los que aparecieran. La espera fue larga pues el transporte cada vez está peor y finalmente nos fuimos en una máquina hasta la Habana y de ahí otra hasta el Vedado. Allí estaban el cuervo, la pequeña Deyma, el delgado pepe y el encantador Ale.

Al verlos fue como si los conociera de toda la vida, como si nos hubiéramos visto en la tarde y así me sentí todo el tiempo. Hablamos, dimos chucho, jugamos nuevamente a los juegos del camarero y traté de abrazarlos un poquito a todos pues tenían mucho frío y yo no, amén del catarro. Cuando salí de la casa estaba medio afiebrada pero me sentó tan bien la presencia de mis amigos que regresé sintiéndome mejor que nunca.

Volví a acostarme 3 horas hasta que mi mamá me despertó para ir de nuevo a Alamar a darle la vuelta al suegro y hacer fotos de la familia para mi amor. De ahí corriendo al Vedado a comprar un águila que terminó siendo Pegaso para mi tuti y Habana Club 7 años, que nunca puede faltar. Almorzamos en la paladar Mesón de Sancho Panza pero comí poco pues ya el catarro, el agotamiento y el malestar podían más que yo. Me dio fiebre sentada allí y realmente solo quería irme ya, quería que mi tuti me cuidara, quería descansar. De veras, de ánimo ya no me sentía bien y el malestar físico era insoportable.

La despedida fue normal, rápida, nadie se quedó triste o eso me hicieron creer. Yo no me fui triste, claro que no. Venía en el avión pensando en el regreso, en lo bien que me sentó el reencuentro y en lo lindo que es mi país.

Llegué la noche de Thanksgiving y Arian estaba como loco pues esos 2 días y medio sin mi no pudo dormir de tanto extrañarme. Nos fuimos a casa de Yusmel que había hecho un pavo exquisito con un sweet potato casserole que es como un puré de boniato amarillo del que hay mucho aquí pero que lleva almendras y una tonga de cosas más. Comí con mucho gusto y nos fuimos enseguida. Me bañé como si viniera del desierto y caí en la cama como una piedra.

Hoy, casi 2 semanas después, siento mucha alegría en mi corazón pues Cuba me sanó y no puedo esperar a volver.


Porque soy de ustedes…

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Mi Habana

Aquello que sale del corazón, lleva el matiz y el calor de su lugar de origen.

Oliver Wendell Holmes

Gracias!

Quiero darte las gracias porque verte, abrazarte, escuchar tu voz me ha ayudado muchísimo. Desde que vine a este país he sufrido mucho la ausencia de los míos, de lo mío y esas escasas horas que pasé entre el humo asfixiante de los carros, el polvo de las construcciones, el frío, el catarro y ustedes me ha devuelto la risa.

El mejor amigo de Arian llegó del Salvador hace 2 días y aún no lo hemos visto pues entró por Mexico y aún no llega aquí pero, me siento tan feliz y hoy le comentaba al tuti que si no había notado mi cambio al volver de Cuba. Mis últimos meses allí fueron hermosos, los mejores de mi vida hasta hoy pero quería irme, moría de ansias por conocer “la yuma”, por mejorar, por crecer, por volverme persona ya que en Cuba es muy difícil mantener el estatus de ser humano por culpa del sistema. Aún así, ustedes, nosotros, los cubanos, mis cubanos, somos los mejores seres de este mundo y no lo digo con arrogancia ni con autosuficiencia. Hablo de la calidad humana, de la resistencia, del ansia de mejoramiento, del hambre de crecimiento. Hablo de la inteligencia, de la capacidad de adaptarnos, de la capacidad de mantenernos puros adentro amén de la necesidad, de la precariedad en la que nacemos y crecemos.

Al regresar me sentí humilde, me sentí más sencilla que nunca. Sentí felicidad al meterme en un bache frente a mi casita, sentí felicidad al respirar la decadencia de mi país y de mi gente. No sé por qué me sentí así, supongo que fue el reencuentro con mis raíces, con mis orígenes, con el ambiente y las circunstancias que me convirtieron en la mujer que soy.

No voy a mentir, al segundo día ya quería volver pero al mismo tiempo me quería quedar. El camarero (Mi amigo Julio César) me decía siempre que cuando volviera me daría cuenta de que nunca perteneceré a los Estados Unidos de América pero que ya tampoco sería de Cuba. Lamento contradecirte querido mío, pero fue todo lo contrario. Lo que sentí fue que ahora mi amor se divide. La mayor parte está en mi tierra, de la que me siento más dueña que nunca pero ahora también conozco el sentido de pertenencia de este lado que me ha recibido de brazos abiertos – aunque con espinas. Soy de los dos lugares y no creo nunca perder ese sentimiento.

Quiero volver… mucha gente que conozco me dice que a Cuba solo porque tienen a sus padres o porque no les queda más remedio pero que si dependiera de ellos se irían a conocer mundo y jamás pondrían un pie en la propia patria. Yo cambié mi manera de pensar y solo quiero regresar, todas las veces que pueda porque cada viaje será aire para mis pulmones, gasolina para mi alma, camino bajo mis pies… la fuerza para seguir adelante.

Y ya terminando antes de empezar a echar mocos, espérenme pronto pues quedan muchas historias por vivir y por contar.


Un día especial!!!

¡FELIZ CUMPLEAÑOS TUTI!

El año pasado, por estas mismas fechas, salieron dos posts especiales dedicados a mi amor. Hoy es el cumpleaños del hombre más especial de mi vida y quiero recordarles lo que escribí sobre él. ¡Dale, dale… ven conmigo a celebrar! y Happy Birthday to you!

Hoy será diferente pero igual estaremos él y yo. Recién nos mudamos y no conocemos a nadie aquí, nuestros amigos están todos lejos y trabajando y como no tenemos carro… iremos en la motico a buscar el cake de chocolate y haremos una comida para celebrar. Él aún trabaja, siempre le toca trabajar en su cumple, pero ya está al salir y yo lo espero con ansias.

Tienen que entenderme caballero, un día como hoy, hace 36 años, nació el amor de mi vida.

Feliz cumpleaños mi amor.


Sobrecumpliendo la norma…

Bueno gente, les cuento que ayer rompieron el récord de visitas al blog. El día que más visitas había tenido fue de 180 y ayer llegamos a las 234, con 57 de los Estados Unidos, 47 de Cuba, 25 de España y 21 de México como los top 4… Eso me ha puesto muy alegre pues, como ya había constatado, mucha más gente de la que esperaba se enteró de mi cumple y me felicitaron, elogiaron y agasajaron ayer.

En el trabajo también sobrepasaron mis expectativas. En la mañana nadie lo sabía, solo dos o tres personas a las que les había comentado con anterioridad, pero para las 10 de la mañana, ya esas pocas personas habían corrido la voz y los otros, uno por uno, fueron llamando para felicitarme, llegando a mi oficina, deseándome un bonito día y celebrando mi look – me arreglé bonita ayer, traje los labios rojos de la fotografía al trabajo 🙂 -. Incluso el ingeniero de las computadoras que comparte oficina conmigo me hizo dos regalos: me instaló una pc nueva para mi y me trajo bombones, muy dulce de su parte. Me sentí feliz, la pasé bien y me asombré de que tanta gente se preocupara, fuera amable y hasta me apreciara.

Aparte de esas sorpresas tuve otras dos, más atesoradas por mi. Mi camarero me hizo un post expresamente para mi: Felicidades! donde me confesó que me compró un regalo que debo ir a recoger a Villa Clara tan pronto pueda. La bella y dulce Leydi me regaló también una botella compartida con Rodo y Carlos Luis y me llenó el muro de facebook de felicitaciones, además de llenarme de comentarios, besos y abrazos virtuales.

Otros regalos muy queridos fueron las dos llamadas de mi mami – aunque no estaba segura de si eran 23 o 24 o.O – y la llamada a mi abuelita linda. Los correos de Maday, Josh, la visita de Yusmel y Alicia, el dominó, el casino, la comida preparada por mi amor. Recibí muchas felicitaciones también en facebook, de Raúl, de Ley, de Carlos Manuel, Elaine, Mar, Mercedes, Charly y muchos otros amigos que no tienen blogs pero que me quieren y me leen también. Me sentí muy bien y la pasé feliz, me olvidé de los problemas y disfruté.

Fue un día bonito y superó en creces mis expectativas, lo recordaré siempre. Me quedaron un vestido, un perfume, un labial y el regalo de Julio César que no sé que es… pero más importante, me quedaron los besos – en mejillas, labios, lanzados, enviados, susurrados -, los abrazos, las felicitaciones, los deseos de prosperidad y el amor de todos a los que les importo.

Gracias a todos.


Culto a la personalidad y bien!

Mi regalo de cumpleaños, lápiz de labios ROJO!

Si, señoras y señores, ha llegado lo que han estado esperando como cosa buena desde hace tiempo… lo mejor, lo máximo, lo más bello, lo más estelar – sonido de tambor sostenido al estilo Circuba -: YO!!!!!!!!!!!!

Jajajaja! Bromas aparte y aunque si, haciendo un poquito de culto a la personalidad, les cuento que hablaré un poquito de mi, pero solo un poquito para no aburrirlos mucho.

Mi mamá conoció a mi papá a los 20 años y enseguida se empataron – nunca se casaron, soy una hija bastarda, tal vez esa sea la verdadera y subconsciente razón por la que no creo en dios, jejeje! -. Mi papá tenía otro hijo que había emigrado a los Estados Unidos y estaba desesperado por tener otro, no sentía que había hecho suficiente trabajo de padre aún. Mi mamá tomaba pastillas anticonceptivas pero él se las botó y ella, que nunca ha sido de una personalidad muy fuerte, enseguida quedó embarazada y con esto quiero decir que se dejó meter el pie, no que fuera virgen ni nada de eso.

Durante el embarazo hubo de todo, desde mi papá zorreando y emborrachándose por todo el barrio hasta mi mamá armándole escándalos conmigo de 8 meses dentro de su vientre. Pero bueno, esas cosas pasan hasta en las mejores familias y aunque debía yo nacer el 22, día desde el cual mi tío Tony y mi papá comenzaron a beber ya que era el cumple de mi tío, pero no, yo no quise e hice esperar a mi mamá – la pobre -, a mi papá y a mi tío – que se quedó con las ganas – hasta el 23 – casi 24 – a las 11 y pico de la noche.

Cuando tenía como 8 meses de nacida mi papá chocó de cabeza contra un contén – bueno, lo hicieron chocar – y perdió la memoria por unos meses en los que no recordaba quienes éramos ni mi mami ni yo, claro que no olvidó quien era la zorra del barrio y, amén de tener prohibidas las relaciones sexuales durante el proceso de recuperación – tuvo un derrame cerebral y su cráneo hoy en día sigue dividido en dos, no se murió porque vomitó todos los coágulos de sangre -. En esa ocasión fue mi almuercito el que aterrizó en la cara de la “amante”; mi madre definitivamente sabía cómo espantar moscas.

Y así, crecí entre peleas y discusiones y recuerdo pocos instantes felices o tranquilos en mi más temprana niñez, solo cuando estaba con mi abuelita y me inventaba gigantes y me dejaba coleccionar piedras preciosas. Y crecí, poquito a poquito, pero de eso ya he hablado suficiente… y me eamoré y comencé mi vida sexual y amorosa, pero de eso también he hablado suficiente. Y cumplí 23 un 23, hace 366 días y ya se me acaba mi número preferido mi día preferido.

Pero no importa, ya vendrán más y como no le temo a la vejez – solo a la chochera – pues bienvenidos serán.

Gracias por las felicitaciones, mañana les cuento con más detalles y les cuento sobre mis regalos 😀


Día de las Madres.

Se acerca el domingo y ni siquiera había pensado en esa fecha, no recordaba que venía esa fecha. No es que no me importe, al contrario, es que me importa tanto que llevo 3 años obligándome a olvidar, a no pensar, a sacar de mi mente esos pensamientos que me hacen daño.

Yo no escribo mucho sobre mi mamá, sobre mi abuelita, al contrario, he dicho mucho y queda bastante aún por decir. Mis padres no han sido los mejores del mundo. Mi mamá cometió muchos errores, muchísimo, pero estos 3 años lejos de mi la han hecho padecer mucho y no creo que lo merezca. Mi papá es… mi papá es un caso aparte, para qué perder el tiempo hablando de eso.

El domingo será un día triste. Si, el sábado hablaremos 20 minutos por teléfono, no me dejaré llorar. Les haré chistes, les diré que las quiero, las haré reír y les diré que no se preocupen, que voy pronto, pero me ahogaré bajito, sin que me oigan porque las extraño demasiado.

El domingo será un día triste porque la madre de mi marido murió hace casi 4 años y él aún no deja de llorarla. En días así me pongo a pensar en todos los que tienen a sus madres y padres y familiares y amigos cerca y no lo valoran. Pienso en lo injusta que es la vida y en lo dolorosa que resulta para algunos de nosotros que, en cambio, somos buenos hijos, buenos amigos, buenos con los que nos rodean y tenemos que sufrir porque los nuestros están lejos o no están.

No puedo estar contenta, aunque lo intento no puedo porque llevo 4 días de las madres, 4 de mis cumpleaños, 4 cumpleaños de ellas, 3 fines de año y muchas otras fechas… que han sido 1161 días en total, sin verlas, sin abrazarlas, sin besarlas, sin decirles al oído lo mucho que las amo.

Para los que si pueden ser felices, den gracias por ello.

Felicidades a las madres que me leen. A Cat y Mercedes, a las madres, tías y abuelitas de Ley, Julio Cesar, Charly, Mar, Rafa, Javier, Rodo, Yan, Carlos, Carlos Manuel, todos mis Alejandros, Raúl, Kyn, Nyliam, Maria Antonieta  y todos los que no conozco pero que si me conocen a mi.


El Club del Buen Nieto.

Los abuelos, como héroes son tan necesarios para los niños, como las vitaminas. 

Joyce Allston

Y ya lista la encuesta, que comience la votación. Está programada para durar un mes así que, avísenle a todo el mundo para que lean a estos tremendos contadores de historias con abuel@s adorables y confieso, muy queridos por mi 🙂 aunque algunos ni siquiera me conocen. Yo siempre los leo y que amen a sus abuelos como yo a la mía, ya los hace merecedores de mi admiración.

Mis tres abuelas – Alejo3399  por Alejo

Papi – La Mariposa Cubana  por Carmen Luisa

Los dos engaños del abuelo – El Café de Nicanor  por Julio César

Abuela Blanca – La Torre  por Kyn

Huérfana de muñecas – Botellas al Mar  por Leydi

Mi ángel de la guarda – Un pedacito de Mar  por Marian

Mima Juana – Ojos a la N  por Nyliam

Aquellos ojos verdes – El Microwave  por Rafa