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Barbecue con los amigos…

Este es un país duro mi gente, muy duro.

Aquí hay que tener carro obligatoriamente pues dependes de tu movilidad para conseguir trabajo y mantenerlo. Miami es una ciudad inmensa y si la suerte te acompaña y trabajas cerca de tu casa, felicidades! Si no es así no puedes darte el lujo de esperar guaguas o trenes. Time is money, el tiempo es dinero y no se puede perder en una parada de autobús.

Pero tener un carro no es sencillo, por ejemplo, el mío es un Honda Accord LX del año 1999. Para los que no sabe mucho de carros, es un modelo sedan, es decir, de cuatro puertas. La marca Honda es japonesa y son carros de muy buena calidad perfectamente costeable para la clase media-baja. Un Honda Accord del año 2012 cuesta aproximadamente 24 mil dólares, cantidad para nada despreciable que para quien tiene una entrada buena puede no significar mucho, sobre todo con las facilidades de pago que te ofrecen los dealers y costean los bancos. Es muy diferente para los pobres. Mi carro del 99 me costó $3500 y es un carro que aún está en muy buenas condiciones, tiene mucho confort y anda bien. El carro de mi marido, uno de marca y modelo idénticas pero 5 años más viejo (94) se vendió hoy en $1800.

Se preguntarán por qué vendimos un carro cuando son tan necesarios. Somos pobres, esa es la respuesta. El gobierno de los Estados Unidos de América le exige a cada dueño de un vehículo motor (léase automóvil, embarcación, camión, etc.) que pague un seguro para proteger la propiedad de los daños y los gastos médicos que puedan ocasionar un accidente de cualquier tipo. El seguro se paga mensualmente y es obligatorio, como ya especifiqué. Un carro moderno se compra en un dealer y se financia, pagando una mensualidad por el carro. Nuestros carros fueron pagados al contado, dólar sobre dólar pues no pasaban de los $5000 y los compramos directamente a sus anteriores dueños. El que paga una mensualidad por un carro comprado en un dealer, tiene que pagar un full cover, es decir, el seguro que más cubre: daños a tu carro y todos los implicados, daños médicos de todos los implicados y no sé cuántas cosas más, solo sé que este es el mejor seguro y por lo tanto el más caro.

Nosotros solo pagábamos un PIP PD con Liability (Personal Injury Protection and Personal Damage) y significa que cubre tus daños personales y los del los otros implicados y los daños a la propiedad de los otros implicados. Los arreglos de tu carro los pagas tu, por supuesto, este seguro es más barato. Yo pago por mi carro que es del 99, como ya dije, $150 mensuales de seguro. Es válido aclarar que la edad del chofer, el año del carro, los años manejando y algunos otros aspectos influyen en los pagos de cada individuo. Por el otro carro pagábamos $120 mensuales.

Resumiendo, vendimos el carro para comprar una moto Scooter, que siendo del 2012 y 0 millas cuesta al rededor de $800 y no paga seguro porque no camina más de 50 mph (millas por hora) y puede caminar hasta 80 mpg (millas por galón). Decidimos hacer este cambio radical porque el dinero no alcanza, aún teniendo un trabajo estable cada uno, todo se paga de este lado del charco. Entre la renta, gasolina, comida, las utilidades, los teléfonos, las tarjetas de crédito, las necesarias mesadas para Cuba junto a la llamadita semanal de 10 minutos y los arreglos ocasionales a los carros que son viejos y piden mantenimiento de vez en mes, además de cualquier otra eventualidad a la que uno está sujeto cunado es pobre… no alcanza, simplemente no alcanza.

Y se preguntarán qué tiene que ver todo esto con el título del post, jejejeje! Bueno gente, aquí trabajamos mucho y sin descanso. Mi marido y yo a penas nos vemos pues los horarios están encontrados; cuando yo salgo a trabajar él aún duerme y cuando él llega en la noche soy yo la que ya se durmió.  Los amigos no tenemos mucho tiempo de reunirnos y compartir, además de que de este lado es difícil conservarlos. Extrañamos mucho todo lo nuestro y de vez en cuando necesitamos hacer un barbecue con $50 y olvidarnos de los problemas 🙂

En el patio se cocinan unos muslos de pollo, unas costillitas de puerco y unos chorizos y yo escribo para ustedes mientras me tomo una cerveza porque todo en esta vida no puede ser miseria y dolores de cabeza. Ahora me voy a tirar un pasillo que ya el alcohol me está haciendo efecto y prefiero darle algún pizotón a Arian antes que seguir hablando mierda aquí.

Nos vemos, yo brindo por ustedes y por nosotros.


Creación…

De un lago con gaviotas blancas y hambrientas. Junto al agua de invierno ella y yo levantamos una fogata roja gastándonos los labios
de besarnos el alma, echando al fuego todo, quemándonos la vida.
Así llegaste al mundo.
Pablo NerudaEl Hijo

Ciclo vital.

Sangre.

Corriendo por tus venas, marcando tus mejillas.

Sangre y hormonas revueltas en tu cuerpo adolescente.

Sangre en tus sábanas de noche; ya no eres una niña

Fuego.

En tus sienes, en tus caderas; fuego en los labios en tu cuello.

Fuego en tu respiración entrecortada, en tus gritos solapados, en la mordida en tu espalda.

Fuego entre tus piernas, fuego en tus entrañas.

Vida.

Tu corazón palpita, tus ojos se abren, estás viva.

Pujas con dolor, ya viene; se desgarra tu vagina.

Ayer eras muy joven y ya hoy, con algo sangre y fuego, has engendrado una vida.


Esa Boca – Mario Benedetti

Todos ríen al ver mi cara pintada sin llegar a comprender que mi vida es desgraciada y si lanzo una carcajada no comprendo suerte mía que mientras más riendo estoy es un paso más que doy en pos de mi tumba fría

Comentario en Acuarela de Palabras

Esa Boca – Mario Benedetti

Su entusiasmo por el circo se venía arrastrando desde tiempo atrás. Dos meses, quizá. Pero cuando siete años son toda la vida y aún se ve el mundo de los mayores como una muchedumbre a través de un vidrio esmerilado, entonces dos meses representan un largo, insondable proceso. Sus hermanos mayores habían ido dos o tres veces e imitaban minuciosamente las graciosas desgracias de los payasos y las contorsiones y equilibrios de los forzudos. También los compañeros de la escuela lo habían visto y se reían con grandes aspavientos al recordar este golpe o aquella pirueta. Sólo que Carlos no sabía que eran exageraciones destinadas a él, a él que no iba al circo porque el padre entendía que era muy impresionable y podía conmoverse demasiado ante el riesgo inútil que corrían los trapecistas. Sin embargo, Carlos sentía algo parecido a un dolor en el pecho siempre que pensaba en los payasos. Cada día se le iba siendo más dificil soportar su curiosidad.

Entonces preparó la frase y en el momento oportuno se la dijo al padre: « ¿No habría forma de que yo pudiese ir alguna vez al circo? » A los siete años, toda frase larga resulta simpática y el padre se vio obligado primero a sonreír, luego a explicarse: «No quiero que veas a los trapecistas. » En cuanto oyó esto, Carlos se sintió verdaderamente a salvo, porque él no tenía interés en los trapecistas. « ¿Y si me fuera cuando empieza ese número? » « Bueno », contestó el padre, « así, sí».

La madre compró dos entradas y lo llevó el sábado de noche. Apareció una mujer de malla roja que hacía equilibrio sobre un caballo blanco. Él esperaba a los payasos. Aplaudieron. Después salieron unos monos que andaban en bicicleta, pero él esperaba a los payasos. Otra vez aplaudieron y apareció un malabarista. Carlos miraba con los ojos muy abiertos, pero de pronto se encontró bostezando. Aplaudieron de nuevo y salieron -ahora sí- los payasos.

Su interés llegó a la máxima tensión. Eran cuatro, dos de ellos enanos. Uno de los grandes hizo una cabriola, de aquellas que imitaba su hermano mayor. Un enano se le metió entre las piernas y el payaso grande le pegó sonoramente en el trasero. Casi todos los espectadores se reían y algunos muchachitos empezaban a festejar el chiste mímico antes aún de que el payaso emprendiera su gesto. Los dos enanos se trenzaron en la milésima versión de una pelea absurda, mientras el menos cómico de los otros dos los alentaba para que se pegasen. Entonces el segundo payaso grande, que era sin lugar a dudas el más cómico, se acercó a la baranda que limitaba la pista, y Carlos lo vio junto a él, tan cerca que pudo distinguir la boca cansada del hombre bajo la risa pintada y fija del payaso. Por un instante el pobre diablo vio aquella carita asombrada y le sonrió, de modo imperceptible, con sus labios verdaderos. Pero los otros tres habían concluido y el payaso más cómico se unió a los demás en los porrazos y saltos finales, y todos aplaudieron, aun la madre de Carlos.

Y como después venían los trapecistas, de acuerdo a lo convenidó la madre lo tomó de un brazo y salieron a la calle. Ahora sí había visto el circo, como sus hermanos y los compañeros del colegio. Sentía el pecho vacío y no le importaba qué iba a decir mañana. Serían las once de la noche, pero la madre sospechaba algo y lo introdujo en la zona de luz de una vidriera. Le pasó despacio, como si no lo creyera, una mano por los ojos, y después le preguntó si estaba llorando. Él no dijo nada. «¿Es por los trapecistas? ¿Tenías ganas de verlos?»

Ya era demasiado. A él no le interesaban los trapecistas. Sólo para destruir el malentendido, explicó que lloraba porque los payasos no le hacían reír.

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Les dejé este cuento pues me quedó gravado en la mente desde que lo leí en un libro de Lectura de 3ro o 4to grado.


Descarga electrostática…

Según Rafa, lo que más le gusta de mi blog son las anécdotas y ha despreciado mis cuentos por ellas, jajaja! Pues como él es muy importante para mi ya que me dio el empujón final para decidirme, le dedico este post.

Ayer me sucedió algo curioso.  SI me pongo a pensar, me pasan muchas cosas curiosas aunque no siempre las recuerdo para reproducirlas y compartirlas con ustedes.

Una introducción rápida para que entiendan. En junio, la madrugada del sábado antes del día de los padres, me robaron el carro de al frente de la casa. Fue una odisea que les contaré en otro momento, ya que esa es otra buena anécdota, pero a lo que vamos. El carro apareció, finalmente, con algunas averías, incluyendo la falta de la batería y la defensa delantera quedó deshecha. Recuperamos el carro al mes y medio del robo así que ya, por suerte, habíamos comprado otro carro.

Decidimos dejar el que recuperamos parqueado en casa de unos amigos hasta reunir el dinero necesario para las reparaciones. Hace unos días Arian vendió su carro, que estaba en peores condiciones mecánicas y de confort que el que está parado, amén de los problemas estéticos que le dejó la aventura del robo. Llevamos una semana reparando el carro, por lo tanto, todos los días son varia slas peripecias que tenemos que hacer para ir y venir del trabajo y de la escuela en un solo vehículo.

De ahí mi anécdota. Ayer Arian me llevó al trabajo en la mañana, como se viene haciendo costumbre ya y me dejó el carro a la hora del almuerzo en mi trabajo y un amigo lo llevó a él así que tuve que recogerlo en la noche. Recuerdo que puse el aire acondicionado, no muy fuerte pero sentía frío. El clima anoche se comportó bien, no llovió y la temperatura era normal, algo templada y húmeda, de hecho. Cuando llegué me bajé del carro a darle un beso y allí pasó.

Tomado de la Wikipedia:

La descarga electrostática (conocido por las siglas en inglés ESD, que significan electrostatic discharge) es un fenómeno electrostático que hace que circule una corriente eléctrica repentina y momentáneamente entre dos objetos de distinto potencial eléctrico; como la que circula por un pararrayos tras ser alcanzado por un rayo (…)
Para comprender el proceso de formación de dicha corriente hay que considerar que un cuerpo cualquiera está formado por un número indeterminado de moléculas ligadas entre sí por fuerzas de atracción y repulsión que les permite sostenerse en equilibrio sin que entren en contacto. Sabemos que el electrón es la más pequeña cantidad de agente eléctrico, la partícula elemental de electricidad negativa. Sabemos que dichos electrones tienen una estabilidad precaria en el átomo y pueden abandonar su órbita a consecuencia de un choque, fricción, conmoción nuclear y otras muchas circunstancias.

Si tenemos en cuenta que el cuerpo humano actúa como (positivo) y los electrones (negativo) y que, además, dos cuerpos cargados en sentido opuesto se atraen, se comprende por qué se produce una descarga en el dedo cuando se toca la extremidad de un objeto metálico, excelente conductor eléctrico, cargado con electrones, cuya virtud consiste en acumularse en las partes extremas o periféricas de las materias (…)

Este tipo de electricidad estática es la principal causa de las descargas electrostáticas, que se generan a menudo a través de la electrificación de contactos eléctricos o la separación de cargas eléctricas que ocurre cuando dos materiales hacen contacto y después se separan. Los ejemplos de este tipo incluyen caminar sobre una alfombra, descender de un coche, o quitar algunos tipos de empaquetados de plástico. En todos estos casos esta fricción entre dos materiales cargado con electricidad de distinto signo da lugar a la electrificación, creando así una diferencia de potencial eléctrico que puede conducir a un acontecimiento de descarga. Leer más…

Cuando me bajé del carro recuerdo que tenía la nariz fría. Abrí mis brazos para abrazar a Arian y él se dejó abrazar. Nos acercamos rápidamente, para besarnos, pero la primera parte de nuestros cuerpos que hicieron contacto fueron nuestras narices.

Fue increíblemente rápido pero intenso. Al pegar las narices sentimos una descarga que incluso fue audible. No se si la chispa fue visible pues el dolor nos hizo cerrar los ojos y separarnos de un tirón. Nos quedamos O.O y comenzamos a reír mientras sobábamos nuestra adoloridas y acalambradas narices.

Me había sucedido antes que tocaba el picaporte metálico de una puerta e incluso objetos no metálicos y me daba ese latigazo intenso y doloroso pero nunca al tocar a una persona. Él si había experimentado esa sensación antes y sobre todo al saludar a una compañera de un antiguo trabajo. Hasta el punto de no tocarse y solo decir buenos días pues era bien incómodo pasar por eso día tras día.

Volvimos a la casa haciendo muecas con las narices, buscando que la sangre circulara y se desvaneciera el molesto calambre. Al llegar a la casa él se puso a leer en la web sobre las descargas electrostáticas mientras yo me quedaba dormida.

Ayer no sabíamos cuál había sido la causa o el causante, pero leyendo hoy en la Wiki me di cuenta de que fui yo, al bajarme del carro. Jajajaja! ahora entiendo la frase que el cubano usa cuando se emborracha aunque yo ni siquiera me di un trago: qué clase de carga cogí anoche! 🙂


Una historia de gigantes y abuelitas – 2

Ya está aquí la segunda parte…
Una historia de gigantes y abuelitas – 2.

está muy interesante, síganlo!

ps: he tenido una semana muuuuuy ocupada, créanme. Espero estar de vuelta mañana…

besos para todos y en especial a los que son asiduos…  🙂


Una historia de gigantes y abuelitas – 1

Una historia de gigantes y abuelitas – 1.

Aquí les dejo la primera parte del cuento de mi amigo Camarero, espero la disfruten… está inspirado en la historia contada en mis posts Cuando yo era chiquitica y del Mamey (1) y Cuando yo era chiquitica y del Mamey (2) 

pueden leer más siguiendo el link…

Nos vemos!


Y fui príncipe

Y fui príncipe.

Gente que me lee, aquí les dejo lo último de camarero, lo conocerán por sus comentarios en mi diario…

Su blog es “El café de Nicanor”… échenle un viztazo, es muy bueno…  último de camarero, lo conocerán por sus comentarios en mi diario…


Comenzando (via El Café de Nicanor)

Los invito a todos a que se pasen de vez en mes por este nuevo blogg… es de un muy buen amigo mío.

Él tiene acceso a Internet limitado y lo ayudo a subir sus cosas y a ordenarse; ambos aprendemos juntos 🙂

espero les guste lo que él escribe y lo disfruten tanto como yo…

Comenzando No sé cuándo aparecieron los zapaticos colgados en mi pared. Sé que yo no los puse, alguien lo hizo por mí y me contaron que los usé alguna vez. De un modo inexplicable, han llegado poco a poco a ser de mi cuarto el adorno o el pedazo más preciado y se han resistido a todas las renovaciones y desprendimientos. Ellos siguen allí, con sus suelas gastadas en quién sabe qué juegos. Cuando los limpio, pienso en lo pequeño que eran mis pies y en lo gra … Read More

via El Café de Nicanor